Que las carreras dan revancha, de eso no hay dudas. Si no que se lo pregunten a Edguard Andrés Tejera, el jockey que el pasado domingo obtuvo su primer éxito clásico en Maroñas apilándose sobre las cruces del tordillo Half Moon, el mismo caballo con el que a principios de octubre de 2011 había sufrido una rodada a unos 250 metros del disco, en el preciso momento en el que peleaba por la victoria.
"Ya hacía como tres meses que había vuelto de los Estados Unidos y todavía no había podido ganar. Había llegado más de una vez segundo, incluso con algún tropiezo en carrera y eso me tenía un poco bajoneado porque allá ganaba todas las semanas. Sabía que con Half Moon podía quebrar esa mala racha porque andaba muy bien, pero por una bolsa y un roce se cayó. Fue mi primera rodada en Maroñas. Estuve cinco semanas sin correr", recuerda el jinete que acumula 468 victorias en hipódromos norteamericanos, en los que compitió durante doce años, logrando cuatro estadísticas, tres de ellas en Retama Park y la restante en Sam Houston. "Allá mi verdadera campaña como jockey empezó en noviembre de 2006. Antes galopaba y montaba esporádicamente", aclara.
Pero dos meses después de aquel desgraciado suceso, el propio Half Moon le regaló su primera victoria en el nuevo Maroñas. Y como queriendo reparar aún más la desilución que le ocasionó en aquel momento le obsequió hace un par de días su primera alegría clásica en el jerárquico del barrio Ituzaingó.
"La verdad que me gustaba para que ganara. Hizo 400 metros parando de las gateras, pero le sacaron 500 y así y todo le tomaron 27". Por eso le dije a "Nacho" (Cuitiño) de correrlo adelante como siempre, que si le ganaban que le ganaran corriendo. Le tenía mucha confianza porque no creo que acá haya otro caballo que tenga las velocidades naturales que tiene él. Tengo un muy buen concepto suyo y como tiene nacimiento europeo estoy seguro que va a seguir madurando y mejorando con el paso del tiempo", opinó el piloto de 34 años, que dicho sea de paso también supo competir en el hipódromo de Cristal (Porto Alegre) en el año 1998.
A propósito del origen del defensor del Gavroche, Tejera se encargó de definirlo de la siguiente manera: "Por más que nació acá, es un típico caballo americano. Sale a correr la carrera desde el vamos y va para adelante hasta donde llega", expresó sobre el hijo del padrillo norteamericano Will He Shine y la yegua canadiense Sanctified.
En el cierre, Tejera agradeció el apoyo incondicional "de la familia Cuitiño" y de todos quienes requieren sus servicios, esperanzado en que se sigan sumando entrenadores a su lista.
Las cifras
468 Son las victorias que logró durante las doce temporadas que compitió en los Estados Unidos.
9 Es la cantidad de triunfos que ha obtenido desde que regresó a competir en Maroñas.