TURF
En el Pacheco sorpresivo triunfo de One Chance, Karmanguia llegó y ganó en la milla.
Clásico Constante Turturiello
Formidable fue el triunfo del potrillo Fast-Uno en el clásico Constante Turturiello disputado en tercer término de la jornada de ayer en Maroñas.
El defensor de las sedas Crespi llegó al espejo con extrema comodidad, demostró que su triunfo en el pedrense fue una muestra de su real valía, ganó en 1’19”68 por nueve cuerpos, y en esta ocasión el pupilo de Antonio Cintra saltó a un clásico sin pasar por la de perdedores en el Jerárquico y ganó con extrema autoridad. Según su cuidador Fast-Uno era compañero de tareas en las mañana de vareos de Es-Unico hasta que tuvo una lesión que retardó su debut. La espera reconfirmó que corre tanto como su hermano paterno, derrotó a Uppercut por cuatro cuerpos en buenos 1’24”90. Vagner Leal lo llevó con un claro menor a mayor cerca de los punteros Apache Cat y Que Guapo que pasaron los primeros 400 en 23”09.
Frente a Villa Violeta el zaino venía a dos cuerpos de los dos de vanguardia, por dentro se filtraba Uppercut mientras que cerraba la marcha El Último Heredero. Luego de pasar las primeras ocho cuadras en 46”86 y entrar a la recta de tribunas Fast-Uno quedó a la par de los punteros y sin que Leal lo moviera tomó delantera y se fue en busca del disco. Fue escolta Uppercut, tercero arribó Apache Cat delante de El Último Heredero. Argentina y Reyes en la mira del defensor del Crespi.
Clásico Alfredo de Castro Pérez
Llegaba Karmanguia con buenos antecedentes en Cidade Jardim con una tabulada que indicaba tres victorias en mediana distancia sobre pista de arena sin tener victorias en grama.
Sus huestes decidieron mover al ejemplar a Maroñas, llegó hace tres meses para prepararlo para correr la milla de Reyes.
Su inicio fue por demás auspicioso, ganó por tres largos el Alfredo de Castro Pérez, Listado sobre Quillan empleando 1’36”73 para cubrir los 1600 metros demostrando que será, de seguir de esta forma, uno de los grandes animadores de los próximos clásicos en mediana distancia.
El hijo de Holding Glory ya radicado en nuestros lares dejó en claro que sus triunfos en arena en el país norteño no eran poca cosa.
La carrera tuvo a Karmanguia a su figura estelar ya que largando desde andarivel interno tomó la punta y se vino hasta el disco de muy buena forma.
En los primeros 400 pasó en 23”71 seguido por Superior Ave y Quillan quedando detrás Sub Manner y Olympic Lugano dejando en puesto de zaga a Pepinillo.
Apenas entrados a la recta Karmanguia mantenía ventajas, Quillan intentó pero no pudo, fue escolta. Llegó tercero Superior Ave a varios dejando cuarto a Sub Manner que tuvo que cambiar de jinete a última hora. Realmente el ganador se perfila a Reyes.
Clásico Jorge y Melchor Pacheco
El compositor Héctor Bacigalupi tenía dos triunfos con la potranca One Chance en cortometrajes, tanto en Maroñas como en Las Piedras.
En su última incursión con la de sedas la defensora del Don Gerónimo llegó segunda de Neeko en prueba sobre el kilómetro a principios del pasado mes.
La esperó, la preparó y la descendiente de A Little Warm, nacida y criada en el haras Viejo Molino obtuvo el clásico Jorge y Melchor Pacheco al derrotar en el mismo disco a Delicia Koller que se postuló al podio durante toda la carrera corriendo en vanguardia y solo cedió en umbrales del disco cuando Maicol de Souza le pidió el resto a One Chance que no solo respondió, alcanzó y pasó a su rival para colocar medio pescuezo en la sentencia para obtener el primer título estelar de su campaña.
Es una potranca que comenzó su campaña en junio y a los tres años su cartilla muestra dos triunfos en Maroñas y uno en Las Piedras.
Vino, a la postre ganadora, siempre a las grupas de Delicia Koller, detrás se ubicaban a par de largos Tina Linda y Barwoman cuando entraron a la recta.
En los 400 finales se despegaron las de vanguardia, se trenzaron en lucha en la última cuadra, fue triunfo de One Chance, escolta Delicia Koller, fue tercera a tres cuerpos Vogue Ballerina, a varios cuerpos llegó Que Pandereta cerrando el semáforo Barwoman.