Un uruguayo en un laboratorio de la alta competencia

| Andrés Bruno integra desde hace un poco más de tres años el equipo de entrenadores del español Juan Carlos Ferrero

GUSTAVO SANCHEZ

Todo comenzó con una prueba evaluatoria para un puesto de profesor alterno en la academia de tenis española Equelite, en donde Andrés Bruno aprobó su ingreso para trabajar como entrenador hace un poco más de tres años.

Desde esa fecha, hasta el día de hoy ha pasado mucha agua por debajo del puente y entre los méritos, el trabajo y el sacrificio, el futuro de Andrés Bruno hoy es el mejor, integrando el cuerpo técnico nada menos que de un tenista sensacional como es el español Juan Carlos Ferrero.

—¿Cómo se inició esta experiencia?

—Después que dejé de jugar al tenis, Enrique Pérez me dijo que necesitaba una persona vinculada a Copa Davis que conociera a Marcelo (Filippini) y Diego (Pérez), para darle una mano también con los que venían desde abajo. Comencé a trabajar con él y lo hice durante cuatro años, para luego y mediante una recomendación suya llegar a la academia de Ferrero.

—¿Qué te sorprendió cuando llegaste a la academia?

—Lo que más me sorprendió fue que yo a Juan Carlos (Ferrero) en ese momento no lo conocía y él había llegado recién del Abierto de Estados Unidos. Cuando llegó a la Academia se acercó a una de las canchas auxiliares que está más lejos, donde me encontraba trabajando, me saludó y me dijo "que era un gusto contar con mis servicios y que estaba para ayudarme en lo que fuera necesario". Mostrando desde el primer minuto su humildad y sencillez.

—¿Cómo estaba el proyecto en ese momento?

—Me encontré con una academia a medio hacer, muchas ganas por parte de los jugadores y en ese proyecto me embarqué por tres años, culminando con el principal resultado que fue sin dudas llevar a Juan Carlos al puesto número uno del ranking mundial.

—Tu relación con Ferrero ¿cómo fue creciendo?

—Se dio sola. Ya a principios del 2001 realicé mi primer viaje con Juan Carlos y su entrenador a Monte Carlo, viviendo una experiencia inolvidable.

—¿Y viajar como único entrenador con él cuando lo iniciaste?

—El primer viaje fue a París en el 2001 y la verdad que lo disfruté mucho. Estar con una estrella del tenis mundial trabajando te hace aprender muchas cosas que de otra forma son imposibles de lograr.

—¿Por qué pensás que te eligió?

—Pienso que se hizo una buena relación y desde un principio tuvo confianza en mi trabajo y en mi forma de ser como persona. Supongo que él sentirá que puedo ayudarlo en algunas cosas.

—¿Cómo se hace para corregir a Ferrero en la cancha?

—Es una persona que tiene mucho respeto por el trabajo de los demás, así que se hizo muy fácil. Acá hay una buena relación, incluso entre los jugadores españoles que compiten a primer nivel. Me acuerdo cuando en la final de Hong Kong Juan Carlos le ganó 7-6 en el tercer set a Moya, estaba número seis del mundo y pasó al cuarto puesto. Terminó el partido y yo me sentía muy feliz por haber ganado mi primer torneo de ATP como entrenador, pero no exteriorizaba, dado que también estaba con nosotros Moya. Cuando se realizó la entrega de premios, Juan Carlos tomó el micrófono y dijo que "quería dedicar el título a su entrenador Andrés, que además de ser una gran entrenador era una mejor persona". Eso fue algo increíble y yo no lo podía creer. Los tenistas españoles son muy profesionales, pero muy buenos compañeros en todo sentido.

—La imagen que da al público Ferrero es de un tipo muy serio ¿Es así?

—Es una persona muy divertida cuando hay que serlo, pero muy seria a la hora de entrenar y jugar. Te puedo contar que en Hong Kong, luego de conseguir el título, estuvo tres horas para poder realizar el examen de orina para el control antidoping y al médico que tenía que estar junto a él, se le escondía a cada rato en forma de broma. Lo volvió loco y nosotros estábamos muertos de risa. Es un tipo sumamente divertido.

—El futuro parece ser muy alentador ¿qué esperas para los próximos años?

—Seguir trabajando en la academia, principalmente con Juan Carlos, dado que estoy adquiriendo una gran cantidad de conocimientos no sólo sobre tenis. Estoy muy conforme con mi trabajo y muy orgulloso por la forma en la que represento a mi país.

"Se puede tener un uruguayo entre los top 10"

Andrés Bruno es un entrenador que pese a vivir en España conoce la realidad del tenis uruguayo.

"Martín Vilarrubí está acá en España y dos por tres tengo novedades de él. España hoy por hoy es una potencia en materia de tenis y a él le va a servir y mucho. No lo he visto todavía jugar, pero por lo que me han comentado está mejorando mucho", comentó Bruno quien sobre las diferencias de trabajo existente entre Uruguay y España agregó que "en nuestro país hay buenos profesionales. Pienso que todavía falta que todos tiremos para el mismo lado, pero son cosas que suceden en todas las áreas. Los uruguayos somos resistentes a los cambios y eso en algún momento puede pesar, pero está bien claro que en Uruguay hay material para trabajar".

El trabajo lógicamente que no es el mismo, por eso el entrenador comentó que "se hace mucho incapié en la parte física. Se trabaja también mucho en la parte táctica, pero la principal diferencia es que hay muchos torneos para jugar y que estás cerca de todos lados. Existe esa lucha sana por mejorar y no tanto por competir".

Sobre lo que significa como uruguayo integrar el selecto grupo de trabajo de entrenadores de Juan Carlos Ferrero, Bruno expresó que "es un gran orgullo. Cuando se vive en Uruguay no se le da valor a otras cosas, que uno que está en el exterior las siente de otra forma. Cuando a uno le están saliendo bien las cosas afuera, es como que siente que no es reconocido en su país, pero son cosas que no sólo pasan en el tenis. A los uruguayos nos cuesta reconocer lo nuestro".

La realidad indica que estamos lejos en materia de rendimientos y resultados del concierto mundial, por lo que Barrios no dudó en decir que "lo importante es trabajar duro. En Uruguay estamos geográficamente lejos de la actividad exigente y se nos hace muy costoso llegar a jugar a torneos de buen nivel. De todas formas creo que se debería trabajar más en conjunto, buscando un gran crecimiento global. No es fácil, pero deberíamos intentarlo".

Sobre si Uruguay podría llegar a tener un tenista entre los 10 mejores del mundo, Bruno no dudó en expresar que "creo que sí, se puede tener un uruguayo entre los top 10. El tema es que todos pongamos lo nuestro y esperar que los talentos aparezcan para trabajar con ellos".

En la cancha fue numero uno

TENISTA

Andrés Bruno jugó al tenis en Malvín durante muchos años, hasta que cuando cumplió la mayoría de edad se cambió al Carrasco Lawn Tennis.

NUMERO 1

"Jugué durante tres años en Carrasco y la verdad que tengo buenos recuerdos. A nivel de juveniles tuve una campaña bastante buena dado que participé en cuatro campeonatos Sudamericanos y fui durante cuatro años número uno de Uruguay en 12, 14, 16 y 18 años", comentó el entrenador, quien sobre su actividad como mayor agregó que "integré el equipo Uruguayo de Copa Davis como jugador en la época en que brillaban Diego (Pérez) y Marcelo (Filippini), para luego realizar un pasaje por Francia jugando interclubes durante tres años y luego fui a Alemania. En Francia gané la liga en mi división y en Alemania también".

RETIRO

El retiro fue muy pronto y Bruno comentó que "la principal causa por la que dejé de jugar fue por razones económicas y por todo lo que lleva estar en actividad exigente".

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