MELBOURNE | AFP
Roger Federer, número uno mundial, es el gran candidato a ganar el Abierto de Australia de tenis, que arranca esta noche.
Federer es naturalmente el número uno a la hora de elegir favoritos, pero esa situación se incrementa sobremanera teniendo en cuenta las bajas de Rafael Nadal y Marat Safin.
El español Nadal, de 19 años, amargó a Federer en Roland Garros (único Grand Slam que falta en las vitrinas del suizo), y fue el único que le hizo frente a la hora de contabilizar títulos de la ATP el año pasado (11 como Federer), pero la lesión que arrastra le impedirá soñar con ganar en Melbourne.
Por su parte, el ruso Marat Safin, quien no se pudo recuperar de una tendinitis en su rodilla derecha que lo margina del circuito desde la última parte de la temporada pasada, dejará vacante el cetro australiano que también tiene otros pretendientes.
Por su presente, uno de ellos es Ivan Ljubicic, quien tuvo un soberbio final de temporada 2005 que coronó con la conquista de la Copa Davis, la primera en la historia para su país. Y este año ya comenzó festejando con su triunfo en Madras.
El croata, quien tuvo su mejor actuación en Melbourne en 2002 llegando a tercera ronda, viajará a la cita australiana (del 15 al 29 de enero) con el objetivo de comenzar a derrocar a Federer de su confortable reinado y obtener su primer Gran Slam.
EL LOCAL. Tampoco hay que descartar de la lucha al australiano Lleyton Hewitt, siempre peligroso en las canchas de Melbourne por su garra, talento y encima el apoyo de su público. Fue finalista el año pasado y querrá sacarse la espina, además de darle un título a Australia en casa, algo que no sucede desde hace mucho tiempo.
Semifinalista el año pasado aquí, el estadounidense Andy Roddick, con sus temibles saques que le facilitan la tarea en superficie rápida, aspirará a dar pelea, aunque el argentino David Nalbandián parece el mejor posicionado para derrocar a Federer, ya que es el único en el cuadro que derrotó al suizo en una final la temporada pasada, cuando lo venció en la Copa Masters de Shanghai.
Si bien jamás ganó un título de Grand Slam (finalista de Wimbledon 2002), el cordobés justifica sus pretensiones porque absorbe muy bien la presión en las grandes citas y encima se quitó el peso de la sequía de títulos importantes, con esa conquista de la última Copa Masters.
Nalbandián llegó a los cuartos de final en las últimas tres ediciones del Open australiano, pero Federer saldrá a ratificar su hegemonía, en las canchas rápidas del Melbourne Park. Y ya arrancó el 2006 confirmando su ambición: ganó cómodamente el título del Abierto de Qatar.
La confianza en su fantástico juego y la frialdad de su cabeza, a pesar del sol matador de Melbourne, para ejecutar los mejores tiros en los momentos más críticos, lo colocan como máximo favorito del Open australiano, que quiere adjudicarse por segunda vez (2004 la primera) en su brillante carrera.
Salvo el sueco Thomas Johansson, que levantó el trofeo en 2002, Federer es el único jugador en el cuadro que sabe lo que es ganar en Australia.
SIN AGASSI. La ausencia del estadounidense Andre Agassi, cuatro veces ganador en Melbourne, es otro punto para acentuar el favoritismo de Federer en el primer Grand Slam de la temporada.