Sangre de deportistas

Favaro y su hijo Federico comparten la pasión

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ENRIQUE ARRILLAGA

En la familia Favaro no se respira otra cosa que deporte. Eduardo está consolidado como entrenador del primer equipo del Liverpool Fútbol Club y Federico viajará el miércoles rumbo a Georgia, donde jugará el Mundial M20 con la selección uruguaya de rugby, a partir del 24 de mayo.

Si bien actualmente ambos están vinculados a disciplinas diferentes, el pasado de Eduardo tiene mucho que ver con el presente de Federico.

Es que el "Lolo" jugó desde muy chico al rugby, antes de comenzar su carrera como futbolista y retomó luego de terminarla. "Primero jugué en el colegio y luego, desde 1980 hasta 1984, estuve en el primer equipo de Old Christians. En 1985 empecé a jugar al fútbol y tuve que dejar, pero me retiré en 1995 y posteriormente decidí volver al rugby y jugué cuatro o cinco años más. Y en ese tiempo Federico me pudo ver en la cancha", recordó Eduardo.

"Es un deporte que me gusta mucho, al igual que el fútbol y siempre estuve vinculado al rugby por mis amigos. Además, el accidente de Los Andes marcó bastante a mi generación en cuanto a los valores", agregó el "Lolo".

Pero no sólo Eduardo y Federico están vinculados al deporte, porque las hijas del entrenador de Liverpool juegan al hockey. "Todos hacemos algo vinculado al deporte, más que nada por la educación en el Colegio Stella Maris, que fomenta mucho la actividad deportiva en todo su alumnado, lo que me parece que está muy bueno", expresó.

Federico tiene 19 años y el jueves, ya instalado en Tbilisi, cumplirá 20. Es jugador de Old Christians y desde hace varias temporadas integra las selecciones juveniles de Los Teros.

En 2010 no viajó al Mundial "B" M20 de Rusia tras quedar fuera de la convocatoria final, pero el deporte da revancha y el wing de Christians estará presente en Georgia.

Al igual que su padre, Federico comenzó a jugar en el colegio. "Empecé jugando al fútbol y al rugby desde chico, pero a los 18 tuve que optar porque en el Stella Maris tenés que elegir, ya que no te dan los horarios para practicar ambas disciplinas y yo me decidí por el rugby", contó.

"El fútbol ya lo conocemos todos, pero el rugby te pide más entrenamiento y sacrificio. Por eso opté por esta disciplina, porque pienso que me puede dar más cosas y también me divierte compartirlo con mis amigos. Lo disfruto mucho", añadió Federico, que está estudiando la Licenciatura en Educación Física en la Asociación Cristiana de Jóvenes, lo que le permite estar vinculado permanentemente al deporte.

"Estoy al palo, pero la verdad que muy contento, porque estudio lo que realmente me gusta y además lo complemento con jugar al rugby que me encanta", dijo.

Su padre no escondió el orgullo de tener a un hijo en el Mundial M20 y contó que "el año pasado estuvo a punto de viajar y no pudo, pero de todas maneras nunca bajó los brazos. Es meritorio, Federico tiene condiciones y el hecho de ir a un torneo de estas características no cualquiera lo logra".

Eduardo no pudo disputar mundiales con Uruguay, pero reconoció que actualmente la participación de selecciones uruguayas en competencias internacionales es constante y agregó que "lo bueno de todo esto es que Federico no sólo está en el plantel de la M20, sino que también está integrando el equipo de seven que va a disputar el Panamericano y que podría llegar a jugar los Juegos Olímpicos, lo que sería el súmmum del deporte".

Aunque todavía es joven, Federico tiene como objetivo seguir vinculado al rugby y progresar. "Sin dudas que emigrar sería un sueño que cualquier jugador quiere cumplir, pero eso implica muchas cosas y es difícil actualmente. Pero mi vida la quiero vinculada al deporte, así que voy a seguir jugando y estudiando".

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