HORACIO ABADIE
Gustavo Zerbino. Es un hombre que mamó el rugby desde chico. Participó en todos los estamentos del mismo, como jugador, entrenador y dirigente de su club, Old Christians. Hace pocas horas asumió un nuevo desafío y tomó la conducción de la Unión de Rugby del Uruguay en calidad de presidente. El desafío es trabajar en unidad y en equipo, algo que Zerbino tiene bien presente y ha sabido aplicar a lo largo de su vida, especialmente en la recordada tragedia de Los Andes, de la que es uno de los sobrevivientes. En entrevista con Ovación, adelantó sus ideas y su plan de acción.
- ¿Aceptó un nuevo desafío en su vida, como es la presidencia de la URU?
- Así es. Todos los clubes llegaron a la conclusión de que la forma de sacar el rugby adelante era tirando todos juntos y en esta ocasión confiaron en mí para liderar este momento. Los delegados trabajaron durante todo un año codo con codo, en un espíritu de respeto y de colaboración. Todo eso inspiró a seguir adelante con este plan. Vamos a tratar de llevar a buen puerto con este equipo un proyecto de unidad. Los clubes están comprometidos en un cien por ciento, por las personas que están como neutrales y el apoyo permanente de sus principales directivos cuando se les consulte en los temas que tienen que ver con el desarrollo estratégico.
- ¿Habló con sus compañeros de directiva sobre la importancia de trabajar con neutralidad, como usted lo manifestó?
- Lo hablé antes que nada con los clubes, con los presidentes de los clubes, y en la primera reunión de directiva con todos mis compañeros. El principio de neutralidad es básico. Nosotros nos vamos a sentar en la mesa de la Unión a tratar los temas de `política de estado`, el plan estratégico, política de selecciones, relaciones internacionales, desarrollo y el crecimiento del rugby, su control y los temas del día a día. Pero siempre como neutrales, y va a haber una mesa permanente de delegados que serán la representación directa de los clubes; y en conjunto con Sebastián Perona, que es el encargado del área de desarrollo, van a tratar todos los temas de interés directo de las instituciones.
- ¿Cómo ve la situación del rugby uruguayo hoy?
- Yo creo que estamos en un momento de madurez. Hemos llegado a la conclusión de que, si bien es muy importante el tema del seleccionado (ya que Uruguay ha estado en los mundiales, salvo en el último, al que no fuimos por un tanto), debemos consolidar el crecimiento del rugby de los clubes, trayendo `coaching` del exterior, para que trabaje con los entrenadores locales a fin de implementar los patrones modernos de juego ver y cuáles de ellos se adaptan a la física del Uruguay. Esto servirá para poder levantar el nivel de los clubes, que son los que van a ofrecer esos jugadores a la selección. Por otro lado, una política a corto, mediano y largo plazo, apostando siempre a estar presente en los mundiales y tener el mejor papel en ellos. Tenemos el Sub 19, el Sub 21, el Mundial de Seven en el que Uruguay está haciendo todo lo posible para estar presente, y como corolario el Mundial mayor. Vamos a trabajar con el coaching internacional, con los técnicos, preparadores físicos y cuerpos médicos para levantar el nivel.
- ¿Cuáles son las primeras políticas de acción que va a implementar su directiva?
- El cambio fundamental tiene que ser el siguiente: la Unión de Rugby del Uruguay debe ser la Unión de Rugby del Uruguay. Esto, que parece semántico, no es un problema menor. Es que la Unión estaba disociada, estaba aparte de los clubes. Hoy tiene que ser el lugar donde todos los clubes se sienten a buscar y aportar las soluciones. Por ese lado, debemos trabajar en los planes estratégicos aprobados por la IRB para llevarlos a cabo y cumplir con esos lineamientos; elaborar los planes estratégicos y elevarlos a la IRB para conseguir el financiamiento de los mismos.
- ¿Cuál será el objetivo principal durante sus dos años de presidencia?
- El rugby es un deporte de respeto, de compromiso, de disciplina, de sacrificio, de solidaridad y mucha entrega. Todo eso es lo que nosotros vamos a defender, haciendo eso mismo. Vamos a ser los primeros en ser permeables a recibir y dispuestos a aportar todo lo mejor de nosotros, y vamos a exigir lo mismo a todos los estamentos del rugby uruguayo. El objetivo es consolidar la institucionalidad de lo amateur y la tradición.