Las jóvenes promesas volvieron a decir presente en los octavos de final del Mundial 2026, instancia en la que varios de los talentos más prometedores del certamen continúan avanzando rumbo a la gran final de la Copa del Mundo, el próximo domingo 19 de julio.
Como lo recibieron en ediciones anteriores jugadores como Kylian Mbappé (Rusia 2018) y Enzo Fernández (Qatar 2022), Ayyoub Bouaddi, Désiré Doué, Nico O'Reilly y Lamine Yamal encabezan la lista en busca del Premio al Mejor Jugador Joven de la FIFA, tras ayudar a sus selecciones a clasificarse a los cuartos de final.
Antes de los cuartos de final, FIFA analiza de cerca a los principales candidatos al premio que se otorga bajo una condición: haber nacido después del 1 de enero de 2005.
Ayyoub Bouaddi (Marruecos)
El mediocampista de 18 años fue pieza vital de la campaña de Marruecos hasta los cuartos de final. Milita en el Lille francés, ganó un concurso de oratoria a los 15 años, obtuvo su bachillerato a los 16 y ahora cursa una carrera en matemáticas.
Désiré Doué (Francia)
Doué, francés de 21 años, marcó la diferencia en el partido ante Paraguay, con la acción que provocó el penal que después transformó Kylian Mbappé. Ha sido titular en tres de los cinco partidos y ha marcado un gol. El jugador formado en el Stade Rennais en la actualidad se desempeña como delantero en el Paris Saint-Germain.
Le ha ganado la batalla a Bouaddi una vez este año, al hacerse con su segundo premio consecutivo al Joven Jugador de la Temporada de la Ligue 1.
Nico O'Reilly (Inglaterra)
El británico de 21 años juega como centrocampista o lateral izquierdo en el Manchester City de la Premier League. Es una pieza fija en la selección inglesa de Thomas Tuchel, ha sido titular desde el inicio en cuatro de sus cinco partidos y estuvo presente en todas las victorias. El único partido en el que no formó parte de la alineación titular fue en el empate sin goles contra Ghana.
Lamine Yamal (España)
La joya de 18 años, partió desde el banco en la primera jornada cuando La Roja empató 0-0 con Cabo Verde, ha ido de menos a más, recuperándose de su lesión, pero desde entonces ha sido titular en todos los partidos.
Tras anotar su primer gol en el Mundial contra Austria en los octavos de final, la estrella del Barcelona completó sus primeros 90 minutos del torneo contra Portugal, mostrando destellos de su brillantez característica mientras los campeones de 2010 se clasificaban para los cuartos de final.