El uruguayo Andrés Silva, última baza de nuestro país en el Mundial de atletismo, quedó eliminado y decepcionado hoy en semifinales de 400 metros vallas, al terminar quinto con un tiempo de 49.63 en una serie ganada por el británico David Greene.
El país charrúa ya se había despedido el lunes de la otra integrante de los dos de su delegación, Deborah Rodríguez, que con un crono de 59.52 había finalizado séptima en su serie, y por lo tanto eliminada.
Silva, gran figura del atletismo de su país y una de las esperanzas sudamericanas, había hecho historia el 15 de agosto de 2009 en Berlín, cuando pasó a las semifinales del Mundial.
En la capital alemana batió el récord de su país en semifinales, pero eso no le bastó para entrar en la final, ya que terminó en séptima posición, mientras que en Daegu obtuvo una peor marca, pero un mejor puesto ya que fue quinto.
"Estoy bastante cansado. No ha sido como yo deseaba, pero carreras son carreras. Me falta competir más a este nivel, más reunión y challenges en Europa, más Liga de Diamante, que es lo más parecido a un Mundial y lo que sirve para competir con este tipo de gente", dijo a la AFP, resignado.
El vallista de 25 años se queda de este modo por segunda vez consecutiva en semifinales, en una carrera ganada por Greene (48.62), en la que el dominicano Félix Sánchez fue segundo (49.01) y pasó a la final en el día de su 34 cumpleaños, consiguiendo el regalo que había pedido.
"La idea que tenía era ir pasando rondas. El tiempo ni siquiera ahora fue mejor que en las eliminatorias, que fue de 49.48. Ahora fue de 49.63. El primer 200 fue muy rápido y hay sufrí más desgaste", destacó.
En el cómputo general de las tres series de semifinales, Silva ocupó con su marca el 16º puesto entre 24 atletas.
El vallista uruguayo se conformó con el resultado, a pesar de que afrontaba la semifinal con el deseo de acceder a la final, pero dijo que hay margen de progresión y que espera ir mejorando.
"Tengo que conformarme con el resultado. Ahora lo que toca es seguir trabajando para ir cada vez mejor", subrayó.
Andrés Silva, que pasó a competir en vallas hace tres años, llegaba a Daegu-2011 con una mejor marca anual y personal de 49.16, conseguida en el mes de mayo en Rio de Janeiro.
En el caso de Deborah Rodríguez, una joven promesa de 18 años cuyo principal objetivo en Daegu-2011 era ganar experiencia, a pesar de lo cual demostró su hambre de victoria y quedó muy decepcionada por la prematura eliminación.
"Nada ha ido como yo esperaba. La verdad es que no quería que las cosas fueran así, ha sido una mala carrera para mí. Pero hay que tener en cuenta que soy una atleta juvenil. Estoy contenta de haber tenido una oportunidad que mucha gente de mi edad no tiene", dijo a la AFP tras su eliminación.
Uruguay nunca ha conseguido una medalla en los casi treinta años de historia del Mundial de atletismo. (AFP)