Mascarañas fue locatario

El argentino Claudio Flores, defensor del Villa Teresa, lidera la clasificación general

El país en la Vuelta | Carlos Montaño

TACUAREMBÓ

El tacuaremboense Richard Mascarañas, del Alas Rojas de Santa Lucía, ganó la tercera etapa de la 64ª edición de la Vuelta Ciclista del Uruguay con un registro de 3 horas 31 minutos 12 segundos, a un promedio de 40,463 km/h.

Mascarañas mejoró su posición en la clasificación general individual que ahora lidera el defensor del Villa Teresa, el argentino Claudio Flores, que llegó a la meta embalado con el grupo selecto de ciclistas que se distanció ampliamente del pelotón a 30 kilómetros del desenlace de la carrera y libró una cerrada pugna por el triunfo en la jornada que culminó en esta ciudad.

Diego Fernández, del Fénix, terminó en el segundo lugar y Milton Wynants mantuvo una buena ubicación en la general al arribar decimoquinto.

Desde el comienzo de la etapa los pedalistas fueron castigados en la ruta 5 por el viento cruzado que sopló fuerte desde el noreste. A los costados se apreció la creciente del Río Negro, señal inequívoca de un inminente incremento en la fuente de energía de la represa. En la ruta se vio la contracara. Los ciclistas debieron apelar y gastar prácticamente todas sus reservas energéticas en una suerte de guerra con el viento en contra, situación que ambientó la formación del pelotón en escalera cerradísima.

Se rodó a alta velocidad. Por momentos con un promedio de 43 kilómetros y 500 metros en la hora.

corte. El estudio de los movimientos de cada equipo no duró mucho. En pocos minutos se cortó el grupo señalado para ser el protagonista de la etapa. El Cruz del Sur, el Villa Teresa, el Amanecer, el Alas Rojas y el Policial salieron al ataque. La mayoría quedó muy atrás y el viento de costado, cada vez más intenso, imposibilitó una reacción de los rezagados que se perdieron en el camino.

A los 60 kilómetros los pedidos de agua aumentaron. Los músculos trabajaron a "full", al borde de los calambres.

En los escapados se entremezclaron los que tenían entre ceja y ceja ganar la etapa con los que pensaban exclusivamente en mejorar sus tiempos en la clasificación general.

Claudio Flores tuvo un desempeño parejo en todo el recorrido. Su pedalear fue firme y seguro. No dio tregua pese al andar demoledor del resto de los punteros.

En el kilómetro 85 se fugaron vertiginosamente Wilder Miraballes del Cruz del Sur y Emanuel Yáñez del 33 de San José.

Esa escapada fue frustrada por el decidido y avasallante ataque del pelotón a 45 kilómetros del epílogo. Y cuando restaban 30 kilómetros se armó la batalla definitiva. Los más ligeros se jugaron al todo o nada. Máxima velocidad contra viento y riesgo físico.

En un sprint espectacular Richard Mascarañas superó a Diego Fernández y se adjudicó la etapa lo que hizo delirar a los habitantes de Tacuarembó.

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