JORGE SAVIA
Son las vueltas de la vida. Del destino. O, en este caso, del boxeo.
Hace un par de años, Cristian Torres "guanteaba" en el Golden Gym con Caril Herrera, en medio de la velada competencia que genera el trabajo cotidiano entre dos boxeadores de la misma nacionalidad y -kilito más, kilito menos- el mismo peso. Sin embargo, por más que esa fuera la semilla de una rivalidad local que podía dar lugar a varias peleas a estadio lleno, se consideró que lo mejor era que cada uno siguiera su camino ascendente en el plano internacional, sin entorpecerse entre ellos.
Así, entonces, el "Ratón" perdió el título latino de los supermoscas por no defenderlo; Torres se quedó sin su invicto ante el fernandino Leonel Barcelos; y, ahora, cuando Herrera combata por el título de los gallos ante el nicaragüense Rudy Mairena Ruiz en el Cilindro el próximo 28 de noviembre, Torres tratará de ceñirse el cinturón de campeón latino supermosca que… ¡era propiedad del cerrense!; aunque primero deberá ganarle el próximo sábado, en el American Box de Julio Herrera y Reissig y 21 de Setiembre, al salteño -de Orán- Marcelo Antonio Gómez, que perdió por puntos con el campeón sudamericano, Diego Óscar Silva, y no pudo ser noqueado por Cristian Faccio, para luego enfrentarse el 28 al chaqueño Marcos Obregón, que en sus últimas 5 presentaciones peleó: 2 veces por el título sudamericano supermosca con el experiente Sergio Carlos Santillán; por el título sudamericano de los moscas con el marplatense Luis Lazarte, que combatió por el título mundial recientemente; con el campeón del mundo, Omar Andrés Narváez; y con el italiano Giuseppe Lagana, al que le quitó la corona de campeón intercontinental supermosca de la Federación Internacional de Boxeo.
Son las vueltas de la vida. Del destino. O, en este caso, del boxeo. Y las que esperan a Cristian Torres son peligrosas. O cerradas, al menos. La primera queda en Julio Herrera y Reissig y 21 de Setiembre.