La maldición olímpica de Gail Devers

| Otra vez, la estadounidense se lesionó y abandonó la prueba

ATENAS | EFE

La estadounidense Gail Devers fue de nuevo presa de la maldición que cae sobre ella en la prueba de 100 metros vallas de los Juegos Olímpicos, carrera en la que nunca se ha podido proclamar campeona y ni siquiera colgarse una medalla.

Devers, que a sus 37 años hacía su quinto intento para conseguir el oro en la prueba en la que es auténticamente especialista, se tuvo que retirar en la primera ronda de Atenas’04 antes incluso de superar la primera valla.

La estadounidense salió a la pista del Olímpico ateniense con su gemelo izquierdo vendado.

Nada más salir, cuando las atletas de la serie 5 iban a afrontar el primer obstáculo, Devers frenó y se arrojó al suelo de espaldas, dolorida, se retiró el vendaje y quedó tumbada en el suelo.

Su acción provocó el asombro del público, que abarrotaba las tribunas, como ocurrió en aquella final de Barcelona’92 en la que tuvo una espectacular caída que le privó de la victoria.

La verdad es que su paso por estos Juegos no ha podido ser más desafortunado. Fue la elegida para participar en los 100 metros para cubrir la baja por dopaje de Torri Edwards y no llegó ni siquiera a la final.

Además, por su edad, parece que se tendrá que despedir de conseguir un metal olímpico en su prueba preferida.

Su carrera

MUNDIALES

Devers tiene tres campeonatos mundiales en 100 metros con vallas (1993, 1995 y 1999.

OROS

Además tiene tres medallas olímpicas, porque ganó el oro en los 100 metros llanos en 1992 y 1996, y en el relevo 4x100 en 1996.

Las malas

Se tropezó con la última valla en la final de 1992, gateando hasta la meta para terminar quinta, después de tener la delantera. En 1996, perdió la medalla por una centésima de segundo, y en el 2000, se lastimó un músculo en la semifinal y se detuvo después de cinco vallas.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar