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Horseball: el nuevo deporte ecuestre que ya se instaló en Uruguay y "tiene extraordinario potencial"

Con la presencia de autoridades y figuras de la Federación Internacional de Horseball, el veterinario Javier Mirazo lideró el lanzamiento oficial del deporte en el país y apuesta a profesionalizarlo.

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Lanzamiento de la Asociación Uruguaya de Horseball
Lanzamiento de la Asociación Uruguaya de Horseball.
Foto: Willian Mesa

Luego de varios meses de trabajo en silencio, el pasado domingo 3 de marzo se presentó oficialmente un nuevo deporte ecuestre en Uruguay: el Horseball. Se trató de un encuentro organizado por la novel Asociación Uruguaya de Horseball, presidida por su impulsor Javier Mirazo, al que acudieron unas 150 personas en total, entre autoridades nacionales e internacionales, invitados e interesados, que tuvo lugar en el Club Cecade de Carrasco.

"Soy veterinario dedicado a caballos deportivos por la Federación Ecuestre Internacional (FEI), y al regreso de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (que por la pandemia ocurrieron en 2021), a los que fui como único veterinario de Sudamérica para deportes ecuestres, llegué a Uruguay con la idea de desarrollar el Horseball acá. Porque es un deporte que acá no existía y porque considero que tiene un extraordinario potencial", relató Mirazo en diálogo con Ovación.

¿Por qué tendría tanto potencial? "Porque Uruguay tiene una población total de unos 400.000 caballos y, en base a los 3,5 millones de habitantes que somos, existe una relación de ocho personas por cada caballo, según un estudio que hizo en su momento Uruguay XXI. Esa cifra nos posiciona cuartos a nivel mundial, sin dudas supone oportunidades que deberíamos aprovechar", explicó el veterinario dos veces olímpico (también participó en los JJOO de Río 2016).

Asimismo, indicó que el único deporte ecuestre colectivo en Uruguay es el Polo, que por características logísticas e inherentes a su origen y cultura, lo vuelven más exclusivo.

Sin embargo, "el Horseball es un deporte que se puede practicar en cualquier club hípico, porque se juega en una superficie de arena y en una cancha pequeña, de 65 por 25 metros", apuntó Mirazo. Y agregó: "Además se juega con solo un caballo por jugador, lo que también lo vuelve más accesible y genera un vínculo muy estrecho entre la persona y el animal".

Según dijo, se interiorizó de todos los pormenores del deporte y las condiciones que había en el país, y se contactó con la Federación Internacional de Horseball (FIHB) para analizar la viabilidad de desarrollarlo acá.

"Tuve una respuesta más que positiva y, entre amigos y entusiastas, trabajamos durante dos años para crear lo que hoy es una realidad: la Asociación Uruguaya de Horseball. Y con la presentación internacional frente al público, podemos decir que logramos hacerlo formal y oficial", señaló.

Javier Mirazo junto a representantes de la Federación Internacional de Horseball
Javier Mirazo junto a representantes de la Federación Internacional de Horseball.
Foto: Willian Mesa

El evento

Miembros y autoridades de varias asociaciones deportivas del Uruguay —como Eduardo Ulloa de la Secretaría Nacional del Deporte—, embajadores y representantes de países con presencia del deporte, autoridades de la FIHB y público en general interesado en deportes ecuestres, se acercaron al Centro de Entrenamiento de Caballos Deportivos (Cecade) en Carrasco (Montevideo) para un evento que sirvió de lanzamiento oficial del Horseball en Uruguay.

"Aprovechando un evento de Horseball en febrero en Buenos Aires —el Open Horseball Argentina 2024—, me contacté con autoridades de la FIHB para, dada la cercanía, intentar que crucen el charco para realizar este evento y seguir impulsando el deporte acá", comentó, y le salió tal cual lo planeado.

"Vinieron Frederico Cannas —portugués, el presidente de la FIHB— y Jim Copeland —inglés, el vicepresidente—, tres jugadores de la selección española campeona de Europa —Carles Vilà, Jacob Esping y Gil Carbonés, que es el actual número uno del ranking mundial desde hace 8 años—, y dos jugadores mundialistas de la selección mexicana —Jose Luis Nieto y Esteban Flores—", detalló Mirazo.

Javier Mirazo, presidente de la Asociación Uruguaya de Horseball
Javier Mirazo, presidente de la Asociación Uruguaya de Horseball.
Foto: Willian Mesa

Al principio hubo una disertación del propio Mirazo sobre el origen del deporte y su establecimiento en los distintos continentes y en Uruguay, y sobre sus reglas. Luego también hablaron el presidente de la FIHB y Ulloa de la Senade.

Seguido hubo espacio para una "Experiencia Horseball", en la que niños y adolescentes pudieron lanzar pases y aprender sobre el deporte practicándolo, junto a los organizadores del evento.

Y finalmente hubo una demostración para todo el público de los profesionales que acudieron al encuentro, miembros de las selecciones española y mexicana de Horseball.

"Ya estamos en conversaciones con algunos centros hípicos para comenzar a incluir el deporte. Yo voy a comenzar a dar clases, no de equitación, pero sí técnico/táctico sobre el Horseball. También conversamos con la Asociación de Colegios Privados, para impulsarlo también desde ese lado. La idea es desarrollar una Liga Uruguaya de Horseball, que incluya equipos de mujeres, varones y mixtos de niños, adolescentes, jóvenes y adultos, cada una con tamaños de equinos, del balón y altura de los aros acorde", explicó Mirazo.

En ese sentido, añadió: "Por primera vez en la historia, el próximo mundial se juega fuera de Europa y justamente en Buenos Aires, Argentina, en marzo del 2025. Y Uruguay ya tiene la invitación para participar, aunque obviamente todavía no hay jugadores oficiales ni profesionales".

"A partir de ahora, nuestro gran desafío es conseguir armar un cuadro para aprovechar esta oportunidad única de que se haga acá al lado y poder ir a competir. El mundial comienza exactamente el 24 de marzo y el objetivo es poder ir con equipos mayores masculino y femenino. Trabajaremos por ello", aseguró.

Lanzamiento de la Asociación Uruguaya de Horseball
Lanzamiento de la Asociación Uruguaya de Horseball.
Foto: Willian Mesa

Origen y reglas del Horseball

El origen del Horseball data de los años '30 en Francia. "Un capitán de caballería del ejército francés, para perfeccionar las destrezas de sus soldados, inventó un ejercicio con una pelota con azas, para que el jinete no tenga que bajarse del caballo. Y fue a partir de allí que se popularizó en el ámbito militar", cuenta Mirazo.

Según dijo, luego de las guerras se fue perfeccionando más y más, hasta que en la década del 1970 apareció Jean-Paul Depons, conocido como el padre del Horseball, que estableció el deporte como tal. En los '80 comenzó a despertar interés en los países mediterráneos de Europa y comenzaron a jugarse los primeros partidos internacionales.

En 1999 se crea la FIHB y comienza a expandirse por todos los continentes. En Sudamérica actualmente solo está presente en cuatro países: Argentina, Brasil, y ahora Uruguay y Chile.

Según Mirazo, "es una mezcla de rugby y básquetbol, pero a caballo". En una cancha de superficie de arena de 65 por 25 metros, se colocan dos aros de un metro de diámetro a 3,5 metros de altura, donde se debe embocar la pelota (dentro de un arnés de seis asas de cuero).

Se enfrentan dos equipos de cuatro jugadores, que deben pasarse la pelota entre ellos para embocarla en el aro del rival. No está permitido desmontar del caballo, el tiempo de posesión de pelota por un mismo jugador es de 10 segundos y se deben pases entre un mínimo de tres jugadres antes de anotar.

Tiene una duración de dos tiempos de 10 minutos y gana el equipo que anote más puntos.

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