JOSE MARIA BELLO
El final que tuvo la Vuelta Ciclista del Uruguay fue tan espectacular como la mayoría de su recorrido y en la última etapa Néstor Pías demostró que estaba capacitado para ganar la prueba. Poniendo todo lo que tiene que poner un deportista en los momentos culminantes, sobre todo clase, se coronó como el ganador.
Fue una etapa tremenda donde no le dieron tregua al malla oro, lo atacaron por todos lados e incluso tuvo la mala suerte de pinchar, siendo ese el momento cumbre de la carrera.
Antes le había pasado lo mismo a Cline, pero un Wynants espectacular lo trajo rápidamente hacia el pelotón. Sin embargo, cuando el que pinchó fue el malla oro los rivales le dieron a matar y pese a que un compañero le dio su bicicleta, la persecución fue casi un suplicio para el defensor del Amanecer. Adelante el Villa Teresa, el Fénix y el Alas Rojas le dieron a fondo y llegaron a sacar más de un minuto de diferencia, se le venía la noche a Pías pero sacando fuerzas, nadie sabe de dónde, los defensores del Amanecer armaron una persecución espectacular. Poco a poco fueron absorbiendo la diferencia y cuando los tomaron quedó en claro que la carrera ya tenía dueño. No es cosa fácil alcanzar un pelotón en el que están los mejores ciclistas, y lo hicieron. No había con qué darle a Pías que en esta competencia demostró que no sólo es un buen ciclista sino que tiene un temple extraordinario.
La etapa la ganó Fabián Aguilar, también del Amanecer, que sumó tres triunfos en la Vuelta.
El Amanecer volvió a ganar pero ahora con mucha juventud tanto en los corredores como en el técnico, y eso le hace muy bien al ciclismo.
66 ciclistas
Fueron los que finalizaron la competencia, por lo tanto en los diez días de carrera abandonaron sólo 20 corredores, lo que significa una cifra inferior a las que se dieron en los últimos años.