DANIEL ROSA
El partido más esperado por un jugador de equipo grande es sin dudas el clásico. Es el único encuentro que jamás es amistoso y por eso siempre es especial. Mucho más lo es para tres chicos que trabajan desde hace sólo dos semanas con el plantel principal de Nacional y se perfilan para ser titulares en el choque con el tradicional rival de pasado mañana por la Copa Ricard.
Pablo Alvarez (lateral), Luis Oyarbide (volante ofensivo) y Martín Cauteruccio (delantero) fueron alineados por Daniel Carreño en la oncena inicial en los dos amistosos que lleva disputado el equipo y -a decir del propio entrenador- tienen un 90% de posibilidades de jugar. "Nosotros estamos con toda la fe, porque por ahora venimos jugando con el equipo titular y además Daniel pone mucha confianza en nosotros. Ojalá respondamos como él cree que lo podemos hacer", expresaron. Y fue así, lo dijeron entre todos. Obviamente, no al unísono, pero está claro que ninguno de los tres está acostumbrado a esto de enfrentarse al periodista y por eso cada uno tira frases cortas que complementan las de los otros.
Desde 1999 son compañeros en Nacional. Álvarez, por ser el mayor, coincidió sólo de a ratos con Oyarbide y Cauteruccio, pero el año pasado terminaron jugando juntos en Tercera División.
Daniel Enríquez, gerente deportivo y aún coordinador de divisiones juveniles (se busca un profesional para el cargo), fue quien recomendó a Carreño que los ascendiera, lo mismo que a Damián Bermúdez, Alejandro Rodríguez, Marco Andrich, Bruno Fornaroli y Jorge Ramírez. De ese grupo de juveniles, Alvarez, Oyarbide y Cauteruccio fueron los que mejor le impresionaron. Sobre todo el volante, cuya presencia en el clásico es la más segura.
¿Por qué? Porque Alvarez y Cauteruccio podrían dejar su puesto al hondureño Bany Lozano y al brasileño Giancarlo, siempre que éstos estén en condiciones de jugar (poco probable), pero Oyarbide no depende del estado físico de nadie. El juvenil desplazó de la titularidad nada menos que a Marcelo Tejera, quien disputó ambos amistosos con los suplentes. Tiene características distintas, porque le gusta andar con la pelota, es encarador, veloz y siempre decidido a patear. No es el típico enganche, ese del que Carreño no es muy afecto, sino un medio-punta.
La posibilidad soñada se le presenta a Alvarez, Oyarbide y Cauteruccio. Les toca a ellos responder.
Pablo Alvarez. "Le gusta llegar al fondo y tirar el centro"
Luis Oyarbide. "No siente la presión de ser el conductor"
"Le gusta andar con la pelota y moverse por todos lados. Cuando está de espaldas al arco gira, encara y le pega. Creo que no siente para nada la presión de ser el conductor de Nacional, sino que lo motiva", dijo de él Alvarez.
Martín Cauteruccio. "Lo más importante es que es goleador"
"Es un lateral con proyección y velocidad. Es de ida y vuelta, que es importante en el fútbol de hoy, le gusta llegar al fondo y tirar el centro y se adapta sin problemas a jugar con tres o cuatro en el fondo", lo definió Cauteruccio.
"Es un delantero movedizo, que está siempre buscando los espacios libres, anda por todo el frente de ataque y no da ninguna pelota por perdida. Pero lo más importante es que es un goleador", lo describió Oyarbide.
Cauteruccio
tiene 19 años y es el más joven de los tres. Es derecho, juega como delantero, nació en Montevideo y está en Nacional desde 1999. Oyarbide
nació hace 20 años en Solymar y juega en los tricolores desde 1998. Se desempeña como volante ofensivo o media-punta y es zurdo. Alvarez
es oriundo de Montevideo, tiene 21 años y defiende a Nacional desde 1997. Es lateral o carrilero derecho, pero Carreño lo está probando por izquierda.