HOCKENHEIM, Alemania | AFP
Nadie estuvo en condiciones de rivalizar con Juan Pablo Montoya y su Williams-BMW, irresistible ganador del Gran Premio de Alemania.
En particular porque Ralf Schumacher, con el otro Williams, el finlandés Kimi Raikkonen, con McLaren-Mercedes, y el brasileño Rubens Barrichello, con Ferrari, quedaron fuera de carrera apenas iniciada la prueba víctimas de un choque entre ellos, del que los comisarios consideraron que el alemán fue responsable.
El menor de los Schumacher tendrá que comenzar la próxima carrera, en Hungría, diez puestos más atrás de lo que determine la clasificación, porque así fue sancionada su falta
Con ese panorama, el colombiano pudo lanzarse a fondo sin rivales a la vista.
Por su lado, Michael Schumacher (Ferrari) bien pudo haber pensado que la suerte estaba de su lado en una carrera en principio poco favorable para la escudería del cavallino rampante. De los cinco candidatos al título mundial alineados en la salida, tres quedaban bruscamente de lado.
Luego el español Fernando Alonso (Renault) cometía una falta (vuelta 31) y el otro Renault, del italiano Jarno Trulli, con algunas dificultades, quedaba atrás en la vuelta 59 y así Michael Schumacher pasaba a un inesperado segundo puesto. La fortuna parecía sonreir al alemán pentacampeón del mundo, hasta que...
Quizás como consecuencia de un corto recorrido por fuera de la pista al adelantar a Trulli, el bólido rojo quedó desequilibrado y, a escasas vueltas del final, reventó el neumático trasero izquierdo.