La banda desafinó en la Copa

LALO FERNÁNDEZ

Y la banda desafinó...Danubio fue un pandemonium en donde cada uno tocó su instrumento sin acordar con el compañero. No hubo música, ni siquiera ritmo. Fue una actuación inarmónica que al margen de la falta de ajuste del equipo no era esperada. No fue el Danubio que todos conocemos. Fue un equipo irresoluto, tácticamente desacomodado con enormes espacios entre las líneas, con notorias carencias en los mano a mano y enormes confusiones ante el juego rápido y movedizo de los rivales.

Fue el Danubio gris lejos del vals que habitualmente toca y que lo viste de azul. Sufrió una enormidad y su pelea fue tan desprolija que no le sirvió ni para un gol de visitante y achicar el pánico. La fragilidad de los volantes arrastró a la línea de fondo y sin delanteros para pesar en el área el partido no tuvo solución. La expulsión de Ricard terminó con las pocas chances de anotar. A pesar de ello Danubio, solo empujando, tuvo dos posibilidades en cada tiempo dejando en claro que la defensa de Vélez es frágil.

Alcanzó que el "patalarga" de Mena se tirara a correr para que Danubio impresionara un algo mejor.

No alcanzó y ahora la revancha viene pesada por más que juegue Gargano ya que al haberse ido Salgueiro que no era del club y transferir a Cavani, no tiene sustitutos de peso a mano.

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