En las últimas semanas, distintos jugadores que se sumaron al LIV Golf comenzaron a evaluar la posibilidad de poder regresar al PGA Tour, reabriendo un debate que parecía cerrado. Muchos piensan seguir los pasos de Brooks Koepka, quien regresó al PGA Tour.
El circuito financiado por capital saudí llegó con contratos millonarios y un formato innovador, algunos golfistas reconsideran su decisión ante la falta de puntos en el ranking mundial y la dificultad de ir a torneos grandes.
El PGA Tour vuelve a aparecer como un destino atractivo. Competir en escenarios históricos y medirse con la élite sigue siendo un factor determinante para muchos. Se le suma el rumor de que el Fondo Público Árabe no estaría dispuesto a seguir perdiendo millones y millones de dólares en un producto que realmente no crece.
Estos movimientos reflejan que el conflicto entre LIV y PGA Tour sigue abierto y el futuro del golf profesional continúa en plena evolución.