Jon Rahm, principal acreedor individual de LIV Golf, decidió no formar parte de la nueva versión de la liga. La salida se produce en plena bancarrota bajo Chapter 11, mientras la organización intenta sobrevivir con una nueva estructura financiera liderada por BC Partners.
Jon Rahm puso punto final a su etapa en LIV Golf. El dos veces campeón de majors decidió no participar en la versión reestructurada de la liga, denominada internamente “LIV 2.0”, después de analizar las nuevas condiciones económicas y deportivas propuestas. El abogado de Rahm, explicó que el jugador había revisado la propuesta y consideraba a la misma inaceptable. Rahm fue uno de los fichajes más importantes de la historia de LIV cuando dejó el PGA Tour meses después de ganar el Masters, en una salida que fue muy comentada porque los montos que se mencionaron eran exorbitantes.
La separación de Rahm aún no está finalizada siendo que uno de los principales puntos a resolver es el hecho de que una vez que LIV presentó la solicitud de bancarrota, Jon Rahm figuraba como uno de sus máximos acreedores con una cifra cercana a los U$S 7.500.000.
La pérdida de Rahm es uno de los activos más importantes que deja ir la liga. Esta salida, seguramente traerá un efecto cascada ya que varios jugadores importantes aún no han definido su salida, pero muchos ya están viendo qué opciones tienen para desvincularse con la gira.
El CEO del PGA Tour Brian Rolapp, comentó en rueda de prensa, que no dará ningún pase libre a jugadores como Rahm o Bryson para que vuelvan a la gira. Solamente Brooks Koepka tomó la ventana que abrió el PGA el año pasado y ese camino ya no está más disponible.
LIV Golf ingresó formalmente en la solicitud de quiebra, después de que el Public Investment Fund (PIF) de Arabia Saudita decidiera retirar su respaldo financiero de largo plazo. La liga que nació en 2022 utilizó el enorme respaldo financiero del PIF para pagar fichajes multimillonarios, garantizar contratos a los mejores jugadores del mundo y financiar premios y operaciones. Según documentación presentada durante el proceso, el PIF había invertido alrededor de 5.000 millones de dólares. Ahora el modelo pretende ser mucho más pequeño y, fundamentalmente, diferente.
El nuevo protagonista financiero es BC Partners Credit, que acordó proporcionar hasta 300 millones de dólares para ayudar a LIV a salir del proceso de quiebra mediante la refinanciación de sus deudas. La nueva gira contempla que los jugadores se conviertan en accionistas del circuito y que basados en su esfuerzo, logren generar ingresos genuinos para el beneficio de todos.
La nueva liga también será considerablemente más austera. La planificación para 2027 contempla inicialmente 10 torneos, cinco de ellos en Estados Unidos y cinco internacionales, las bolsas de dichos certámenes serán mucho menores, ya que ahora competirán por bolsas de 8 a 10 millones, cuando en el pasado lo hacían por bolsas de 25 millones, semana a semana.
La gran ironía de esta historia es que cuando Rahm llegó a la gira, muchos consideraban que sería del fin del PGA Tour ya que se entendía que varias figuras lo seguirían con esa resolución, pero tres años después es Jon Rahm quien puede estarle dando el jaque mate al LIV Golf 2.0.