El US Open de golf vuelve a Shinnecock Hills, uno de los escenarios más impredecibles del mundo

Todas las miradas estarán puestas en Scottie Scheffler, el número uno del mundo que llega con la posibilidad de completar el Grand Slam de carrera con el major que falta en su palmarés.

Scottie Scheffler, quien firmó una gran ronda de tres bajo el par que lo colocan a tan solo un golpe de la punta.
Scottie Scheffler, quien firmó una gran ronda de tres bajo el par que lo colocan a tan solo un golpe de la punta.
Foto: GLYN KIRK/AFP fotos.

El golf mundial vuelve esta semana a uno de sus escenarios más emblemáticos. El US Open se disputará desde hoy en Shinnecock Hills, Nueva York, un campo histórico que representa como pocos el ambiente del campeonato: dificultad extrema, condiciones impredecibles y batalla permanente contra el error.

Ubicado en Southampton, sobre Long Island, Shinnecock Hills recibirá por sexta vez al Abierto de Estados Unidos y se ha ganado una reputación única entre los jugadores. Sus greens rápidos y ondulados, el rough castigador y la influencia constante del viento proveniente del Atlántico suelen convertir cada vuelta en una prueba de supervivencia. No es casualidad que, en sus anteriores ediciones como sede del US Open, muy pocos golfistas hayan conseguido terminar el torneo bajo par.

En este contexto, todas las miradas estarán puestas en Scottie Scheffler. El número uno del mundo llega con la posibilidad de completar el Grand Slam de carrera, ya que el US Open es el único major que todavía falta en su palmarés. El estadounidense encabezará un grupo de favoritos que también incluye a Rory McIlroy, Jon Rahm, Bryson DeChambeau y Ludvig Åberg, además del vigente campeón J.J. Spaun.

Más allá de los nombres, el gran protagonista volverá a ser el campo. En Shinnecock Hills no suele ganar el jugador más espectacular, sino el más paciente. La precisión desde el tee, el control de la pelota en condiciones ventosas y la fortaleza mental serán factores determinantes para aspirar al título en uno de los recorridos más exigentes del mundo.

La edición 2026 también marcará un récord en materia de premios, con una bolsa total de 22,5 millones de dólares y 4,5 millones para el ganador. Sin embargo, para los protagonistas el mayor premio será conquistar uno de los desafíos más prestigiosos del golf. Durante cuatro días, Shinnecock Hills pondrá a prueba a los mejores del planeta y demostrará por qué el US Open es considerado el examen más duro del calendario.

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