EDWARD PIÑON
No todas las buenas noticias son aquellas que anuncian las llegadas de nuevos valores. Los hinchas de Wanderers, por ejemplo, recibieron en las últimas horas el "notición" del año con dos productos genuinos de sus canteras. Si sus directivos imitasen a los canillitas de antaño bien podrían haber vociferado: "Se quedan Sergio Blanco y Jorge Martínez".
Las dos perlas de los bohemios seguirán luciendo la camiseta albinegra pese a que los dos equipos grandes apuntaron sus baterías al Prado.
Ni Nacional consiguió llevarse a Blanco ni Peñarol logró a Martínez, por lo que Wanderers hizo un buen negocio deportivo para su oncena titular. Al menos así se lo puede catalogar desde el momento que tricolores y aurinegros movieron cielo y tierra para tratar de aportarles a sus equipos el talento que estos dos jugadores despliegan en los campos de juego.
Peñarol, por ejemplo, a lo mejor comprueba hoy cuanto potencial individual tienen ambos jugadores y, en especial, cuánto le podía haber reportado el "Malaca" Martínez.
Claro que a Wanderers sólo le saldrá definitivamente bien la jugada, si tanto Blanco como Martínez demuestran por qué fueron las perlas más codiciadas del mercado de pases.
Si eso sucede, además, hasta el negocio puede llegar a convertirse en más grande porque en lugar de recibir una oferta del orden de los 70.000 dólares por un préstamo le llueven más dólares por una transferencia definitiva.
¿PARA QUE?
"Yo creo que en caso de que hubiera venido a Nacional, Blanco le hubiera dado dribbling, velocidad en corto y cierta cuota de gol, aunque principalmente habría aportado un buen abastecimiento ofensivo para los dos puntas". (Dr. Víctor Della Valle, vicepresidente de Nacional)
¿PARA QUE?
Cuando Diego Aguirre pidió a Jorge "Malaca" Martínez lo hizo pensando en que podía dotar al equipo con un lanzador más. Un enlace, un hombre que habilitara a los delanteros, que fuese un generador de fútbol.