Un vacío, ¿posible de llenar?

| Romero se va a Perú, Victorino es difícil que quede y no se sabe qué será de Caballero

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SILVIA PÉREZ

Adrián Romero se irá al Alianza Lima de Perú, y no seguirá en Nacional, por más que el técnico Gerardo Pelusso había pedido que se quedara. Faltan sólo ultimar algunos detalles para que el "Hueso" viaje a Lima y sea presentado como nuevo jugador del equipo peruano que dirige el venezolano Richard Páez.

La situación de Mauricio Victorino aún no se ha definido, pero parece muy difícil que pueda continuar en filas tricolores. El zaguero llegó a préstamo desde el Veracruz de México y, como su contrato con el equipo de los "tiburones" finaliza dentro de seis meses, el club azteca no está dispuesto a renovar la cesión, porque al culminar la misma el futbolista quedaría libre y, de esa forma, sería imposible resarcirse de lo abonado por su pase.

La única fórmula para que Victorino pudiera seguir en Nacional, sería que los tricolores compraran un porcentaje de su ficha y que el zaguero firmara con el club mexicano un contrato, por ejemplo, a tres años. Y ninguno de esos dos aspectos parecen sencillos de concretarse.

Se trata, pues, de dos bajas importantes en la defensa del equipo albo, a las que habría que sumarle la de Pablo Caballero, que ya antes del final de la temporada pasada dejó de ser tenido en cuenta a pedido de su representante y, por lo tanto, es más que factible que no siga en el club, y la probable partida del arquero Alexis Viera.

Por contrapartida, a pesar de que la comisión de contrataciones, integrada por Luis Bruno y Alexis Saúl, continúa trabajando arduamente y ha vuelto a reunirse con el técnico Pelusso y con el gerente deportivo Daniel Enríquez, no hay mayores novedades.

La tarea no es sencilla. Los teléfonos de Bruno y Saúl no paran de sonar. En los últimos días les han ofrecido 40 zagueros y otros tantos delanteros. "Y todos son rubios, altos, de ojos celestes, cabecean con los dos perfiles, son veloces, le pegan bien con las dos piernas y son buenos padres de familia", bromeó Bruno sobre la cantidad de atacantes que les recomendaron.

Tampoco hubo avances respecto a los jugadores que Pelusso pretende retener en la institución. Ni con Ligüera, ni con O.J. Morales, por más que se descarta que ambos seguirán en el club.

Lo cierto es que mientras Peñarol comenzó a entrenar el viernes pasado y ya ha realizado varias incorporaciones, los tricolores continúan en veremos.

Incluso, el comienzo de la actividad deportiva está prevista para mañana, pero no está confirmado que los futbolistas se presenten a entrenar dado que aún les deben tres meses.

Suponiendo que los entrenamientos comiencen con normalidad, faltarán solamente 15 días para el comienzo del Torneo Apertura. Si bien Nacional cumplió los días de licencia reglamentaria, y que dos semanas no son el lapso de preparación adecuado para el comienzo de una nueva temporada, por más esfuerzos que realicen los técnicos Pelusso y Larriera y el preparador físico profesor Javier Carvallo, lo más preocupante es que el fondo parece tener la puerta abierta...

Dirección nacional de migraciones

No tiene birome

A pesar de que sigue sin haber firmado su contrato, el técnico Gerardo Pelusso está trabajando desde el sábado pasado. Observando videos y DVDs de diferentes futbolistas y manteniendo distintos reuniones. "La única razón por la cual no ha firmado su contrato es porque su representante no ha venido aún desde Argentina, pero es un tema que no nos preocupa ni a él ni a nosotros", dijo al respecto el ingeniero Atilio Narancio, vicepresidente tricolor.

Salen camiones

Al irse para Alianza Lima, el "Hueso" Adrián Romero amplió la lista ya bastante numerosa de futbolistas que dejaron la institución del Parque Central. Matías Cardacio se fue al Milan de Italia; Bruno Fornaroli a la Sampdoria de Italia; Nicolás Bertolo y Juan Pablo Pereyra volvieron a Argentina; Diego Perrone se fue a Danubio; Deivis Barone pasó a Unión Maracaibo de Venezuela; mientras que aún no se conoce el destino de Pablo Caballero y Alexis Viera.

"Chengue": el Flamengo lo espera hoy con un contrato por 4 meses

Jorge Savia

¿Y ahora? ¿A donde irá el "Chengue"? Por supuesto, tal como se adelantó en la pasada edición de Ovación, al Flamengo.

Es más, en el club más popular -hay encuestas que refrendan que tiene 33.000.000 de hinchas- del fútbol brasileño, están esperando que Richard Morales llegue esta misma noche al aeropuerto "Tom Jobim" -otrora llamado "El Galeao"- de Rio de Janeiro.

Incluso, los periodistas que estuvieron ayer en el entrenamiento de los "rubronegros" en La Gávea, el pintoresco barrio residencial carioca situado a orillas de la Laguna Rodrigo de Freitas, aseguran que ya existe un preacuerdo verbal para la incorporación del delantero: firmará contrato por 4 meses, hasta el próximo 31 de diciembre, con opción de renovación hasta la misma fecha, pero del año 2009.

Por eso, entonces, las interrogantes del comienzo: ¿Y ahora? ¿A dónde irá el "Chengue"?

Las respuestas, a diferencia de lo que ocurre en el plano futbolís-tico, donde hay una sola y es "Flamengo", son un montón: "Imperatriz", tal vez; si no, "Beija Flor"; o, quizá, "Mangueira"; o, ¿por qué no, "Portela"? Y así se podría seguir con una lista inmensa.

Es que ahora, vale una anécdota: una semana atrás, después de una entrevista que le realizó en "La Fiaca" del Geant, a instancias del fotógrafo Julio Barcelos, que es habitual integrante de la comparsa "Yambo Kenia", Richard Morales se comunicó por celular con Carlos Larraura, que es el director de la reconocida agrupación lubola y "en un santiamén" convino su participación en la misma para las "Llamadas" del año que viene, aunque con una condición excluyente: "Si mi señora baila, ¿eh?, ¡mirá que es una bailarina de primera!"

Ahora no va a poder ser, seguramente: en febrero, si quiere despuntar el vicio, el "Chengue" va a tener que enfilar para el mundialmente famoso "Sambódromo" carioca y "entreverarse" en alguna de las multitudinarias "escolas do samba" brasileñas, porque suena como difícil que pueda venir a moverse al son de las lonjas por las calles de los barrios Sur y Palermo.

Al cierre de la presente edición, la única traba era que el atacante aún no había podido hablar con el presidente de Nacional y, si todo transcurría como era de suponer en la charla con Ricardo Alarcón, lo que el "Chengue" le dijo por teléfono a Carlos Mota, de Globo Esporte, era un hecho: "Si arreglo todo, en diez días juego".

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