SILVIA PÉREZ
Carlos Manta tiene un récord. Dirigió 19 años en forma consecutiva en el fútbol uruguayo. Comenzó su carrera como entrenador en el año 1990 en Liverpool y finalizó en el 2009 con Tacuarembó.
Tras casi 20 años de carrera ininterrumpida en el medio local, salió por primera vez al exterior. Hoy dirige al Melgar de Perú. Manta se encuentra viviendo en Arequipa hace más de diez días y lleva ya tres de pretemporada con su nuevo club.
"Eso fue lo que me trajo acá. Les llamó la atención la continuidad y la cantidad de clubes en los que trabajé varias veces. Estudiaron el currículum, vieron que estuve tres o cuatro años en un mismo club y habrán pensado: `Este tipo alguna cosa tiene que tener para mantenerse tanto tiempo`", relató Manta desde Arequipa, una ciudad rodeada de volcanes, ubicada a 2.350 metros de altura y a 500 kilómetros de Cuzco.
"Estoy acá porque por primera vez en mi carrera supe esperar. Tuve ofertas para seguir en Uruguay, pero supe esperar. Nunca había sabido hacerlo. Antes, siempre que recibía una oferta de trabajo me enamoraba con facilidad del proyecto. Y por eso siempre trabajaba en Uruguay y nunca se me había dado la posibilidad de salir. Por primera vez en 19 años esperé y apareció esta posibilidad. Esta vez el proyecto era yo; y por primera vez esperaba que el proyecto fuera de un club hacia mí y no al revés. No ser yo el proyecto para solucionarle los problemas a los demás, como hice siempre. Como lo que se me ofrecía allá era ocuparme de todo una vez más, decidí esperar", agregó Manta.
El técnico admitió que su última experiencia en Tacuarembó, donde por primera vez hizo las funciones de manager no fue buena y lo perjudicó. "Quedé en una situación incómoda entre el presidente y el arquero Navarro Montoya. Quedé en el medio y no pude llevar a cabo los proyectos que tenía para Tacuarembó", reconoció.
COMPLICADO. En estos primeros días en Perú el entrenador intenta encajar lo antes posible en un medio nuevo. "Estoy mamando un poquito de lo que es la liga peruana, que es bastante complicada porque hay de todo. Hay altura, piso sintético, llano, calor, frío, es bastante complejo", afirmó.
"Melgar es la institución más grande de provincia. Está en cuarto lugar, por prestigio y por la historia. Es como si fuera Cerro de allá. El objetivo es volver a clasificar para una copa internacional, porque no se consigue hace 21 años. El clásico es con Cienciano, ellos tienen copa internacional pero nunca ganaron el torneo nacional. Hay una gran rivalidad con ellos", relató sobre su nuevo equipo.
La meta de Melgar bajo la batuta de Manta es justamente volver a disputar una copa internacional. Es más, cuando el entrenador arribó a Arequipa anunció, fiel a su estilo, que si no lo conseguía se iba a dedicar a animar fiestas infantiles.
"Eso fue una declaración que me sacaron de contexto, pero como me gustó lo dejé. Todo empezó por el tema de aquella famosa arenga que hice en Tacuarembó, acá la pasan continuamente por todos los canales. Para ellos es una gran novedad", contó el entrenador.
Sin embargo, y pese a su algo excéntrica forma de ser, Manta le ha caído muy bien a los futbolistas. "Hasta ahora todo marcha bien. Les exijo, pero también les doy amor. Manejo los tiempos de amor y rigor. Puede ser que con ese tema de la arenga y esas cosas a las que no están acostumbrados me vean un poco como a un loco. Pero es importante que te pongan como loco porque te respetan".
Récord
Sus equipos
Durante su carrera como entrenador, en la que trabajó 19 años en forma consecutiva, dirigió a los siguientes equipos: Liverpool (1990-1991-1992); Rentistas (1993-1994); Rampla Jrs (1995); Selección de la Divisioinal B (1995); Rentistas (1996); Miramar Misiones (1997); Deportivo Maldonado (1998); Central Español (1998); Racing (1999); Paysandú Bella Vista (2000-2001); Deportivo Colonia (2002-2003-2004); Rentistas (2004-2005-2006); Tacuarembó (2007); Liverpool (2008); Bella Vista (2008) y Tacuarembó (2009).
Dominó
Melgar de Perú es conocido como el equipo "dominó". Es el primer club del extranjero en que trabaja Carlos Manta. Firmó contrato con el club de Arequipa, la ciudad blanca, por un año. Hasta enero del 2011. Su objetivo es volver a una copa.
Conferencias
Gracias a la tan mentada charla técnica que realizó cuando dirigía Tacuarembó y que fue trasmitida por televisión, Manta fue contratado por YPF de Argentina para realizar charlas sobre motivación e interacción en las relaciones humanas a nivel corporativo para sus empleados.
Juegan hasta los 40 años, pero obligan a tener jóvenes
En sus primeros días de trabajo al frente de Melgar, Carlos Manta ha notado unas cuantas diferencias entre los futbolistas peruanos y los uruguayos. "El futbolista peruano es más técnico que el uruguayo, pero es bastante distraído. Tácticamente son desordenados o distraídos. No son fuertes ni en lo táctico ni en la personalidad. Hay jugadores con personalidad, pero no es la mayoría", explicó Manta mientras confirmaba la contratación de Nicolás Rotundo por parte de su nuevo equipo. "Por eso salgo a buscar algún jugador como Rotundo que nos va a dar una imagen especial", agregó sobre el asunto.
En Perú es común que los jugadores extiendan lo más posible sus carreras y eso es una de las cosas que más le llamó la atención al DT uruguayo. "Hay muchos referentes del fútbol peruano que juegan sin ningún problema hasta los 40 años. El futbolista en Perú tiene más vida útil que en otros lugares. Pero no sé si es lo mejor, porque eso hace que el fútbol peruano que tiene jugadores técnicamente muy bien dotados, pierda dinámica", manifestó.
"Es extraño porque juegan hasta los 40 años, pero también hay muchos jóvenes; porque te obligan a jugar 2000 minutos del campeonato con chicos menores de 19 años. O sea que tenés los dos extremos, chicos de 18 años y gente de 38", agregó el técnico.
Manta cree que su peculiar manera de ser puede serle útil. "El jugador peruano tiene fama de poco profesional, y mi imagen de hombre duro me ayuda a que el futbolista esté atento a que no me enojé", reflexionó el entrenador que trabaja con Leonel Rocco como ayudante y con el profesor Richard Cavaleiro como preparador físico.
Aunque todo anda sobre ruedas, Manta finalizó reconociendo que extraña mucho a su esposa, que es psicóloga. "Creo que necesito una terapia", dijo.