"Sin continuidad, es muy difícil que uno pueda sostener su carrera"

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PABLO VEROLI

En 1999, César Eduardo Pellegrín tenía 20 años y un futuro promisorio por delante.

Lateral izquierdo indiscutido de las selecciones juveniles uruguayas que brillaron en los mundiales de Malasia 1997 y Nigeria 1999, luego de haber debutado en Danubio llegó a la Juventus para compartir vestuario con figuras de la talla de Zinedine Zidane, Alessandro Del Piero, Angelo Peruzzi, Edgar Davids y Paolo Montero, entre otros.

Sin embargo, tras un breve pasaje por Nacional en la segunda mitad de 1999, se quedó inexplicablemente sin equipo para el año 2000.

A partir de allí, las cosas nunca fueron como antes.

Tras un par de años en Danubio, jugó en Central Español y Deportivo Maldonado, antes de emprender viaje a dos destinos exóticos: Finlandia e Irán, siempre en busca de continuidad.

Desilusionado con el "complicado" ambiente del fútbol, siente que en algunas oportunidades le cerraron las puertas, pero no piensa en abandonar su pasión-por más que hace un año no juega profesionalmente- y menos a los 31, cuando está en una edad "perfecta" para seguir jugando.

Para ello, entrena todos los días con el equipo de Osvaldo Canobbio, mientras atiende algunos negocios particulares.

"Quise seguir siendo el jugador que fui en mis épocas juveniles, pero no pude por distintas circunstancias", afirma el futbolista con más presencias mundialistas (14 partidos) en la historia de la categoría sub 20 y quien supo calzarse la camiseta de la selección mayor en la Copa de las Confederaciones de 1997.

¿En qué andás, César?

Futbolísticamente, desde el año pasado que estoy sin actividad profesional. Estoy entrenando con un grupo de jugadores en el equipo de Osvaldo Canobbio. Lo hacemos para no perder estado físico, no es lo mismo que un club, pero entrenamos todos los días y tratamos de hacerlo lo más parecido a un club, ya que varios de los jugadores que están ahí tienen una trayectoria bárbara.

¿Estás esperando la oportunidad de arreglar con algún equipo?

Sí, pero cada día que pasa a uno se le hace más difícil… El último equipo en el que estuve en Uruguay fue El Tanque en 2007, después me fui y no volví a jugar más acá, entonces hay gente que no sabe donde estás, si seguís jugando o no. Y bueno… después otras circunstancias, otras cosas que van pasando que a uno lo hacen pensar si va a seguir o no en el fútbol. Tengo 31 años, todavía no pienso dejar, por lo que estoy expectante, sino no estaría entrenando… Se que es complicado, pero estoy a la espera.

Entendí como que hay cosas dentro del ambiente del fútbol que te cansaron, o no te gustan, y que te pudieron haber complicado la carrera a la hora de encontrar equipo. ¿Es así?

Es así. A la gran mayoría de los jugadores lo que le gusta es jugar al fútbol, entrar a la cancha, estar en contacto con la pelota, competir, pero también todos sabemos que el ambiente de este deporte es complicado. Hay complicaciones, cosas que se dicen, que se hacen, que no se hacen y, a veces, llega un momento en que eso al futbolista lo aburre. Por algo es jugador de fútbol, se dedica a jugar, a hacer lo que le gusta. Hay muchas cosas que la gente no sabe, que uno tuvo un pasaje por afuera, que llegó a jugar, a ser conocido, y dicen: "bueno, este muchacho capaz que ya fue…" Pero no todo el mundo tiene que saber lo que le pasa a uno. Hay que saber sobrellevarlo y en un momento tomar decisiones que, de repente, no te gustan, pero no queda otro camino.

¿Decisiones de qué tipo?

En el sentido de que te hacen pensar si vas a seguir o no haciendo lo que te gusta que es jugar al fútbol. Por eso te decía que mucha gente puede pensar sin saber como es uno y las cosas que le pasaron y decir: "este muchacho está de vuelta", pero todos sabemos que a los 30, 31 años cualquier jugador está en una edad perfecta, ya que sabés un montón de cosas que ahora las podés utilizar, pero aquí, a veces, se hace difícil y es lo que te digo, cosas que te hacen pensar si seguirás o no porque si no jugás en tu país o estás mucho tiempo parado también es ilógico pensar que te podés ir afuera a no ser que hoy o mañana tengas una chance de irte y la puedas aprovechar.

En el fútbol uruguayo, ¿se te cerraron las puertas?, ¿te cerraron las puertas? ¿Ninguna de las dos?

Mirá…a veces lo pienso mucho y creo que puede haber un poco de las dos cosas. Que alguien me las pudo cerrar… Acá es muy claro, si un equipo quiere contratar a un jugador, va y lo contrata. El tema son las referencias, las cosas que se puedan andar diciendo y todos sabemos que eso, acá y en todos lados, vale mucho. Las referencias son fundamentales y pueden definir una contratación, o el querer averiguar si un jugador quiere ir o no a un equipo. Son todas cosas que uno vivió, que va viviendo, que le van diciendo, cosas como "me dijeron esto, me comentaron aquello" y uno se ríe y espera nomás que lo llamen. Eso pasa…

¿Qué fue lo que dijeron o comentaron de vos para que se te pudieran cerrar las puertas de esa manera? Porque tuviste una trayectoria profesional bastante limpia en todo sentido.

Limpia, sí. A veces uno se cuestiona su forma de ser, que a una persona que siempre trató de ir por el camino que tenía que ir le puedan pasar estas cosas y hasta lo he pensado con mi familia de que tendría que haber tomado otro camino diferente, el camino del conflictivo, porque todo esto te hace pensar. Quizás me pasó por no haber dicho en su momento las cosas que pensaba y dejar que otros decidan o que hagan cosas que, al final, me terminaron perjudicando, más que nada en le tema futbolístico.

¿Qué era lo que se decía que a vos te terminaba perjudicando?

Eh…Las referencias…Me ha pasado en Uruguay y me ha pasado en el extranjero también, con personas que me han querido llevar a algún equipo, pero se decía: "Pellegrín es una persona conflictiva, no le puede hacer bien a un grupo". Sé que esas cosas no son verdad, pero también sé que la gente que lo dijo influyó mucho para que uno no pudiera continuar su carrera como hubiese querido. Ojala que todo jugador pueda tener una carrera perfecta, como la tienen muchos, pero sabemos que no es así. Uno quería jugar, continuidad y tener un equipo. Lo otro se va viendo. Hace tiempo que no tengo la oportunidad de llegar a un período de pases y decir: "si tuve continuidad este año, el año que viene seguiré o tendré otro equipo". No, para mi era cada vez peor. Desde mi ida de Danubio, estuve dos años en Europa y después no sé, je… No sé si fueron los peores años, pero si vos te fijás en mi trayectoria, fue irme y después mi carrera comenzó a decaer, y el que lo ve de afuera dice: "eso fue lo peor que le pasó a ese muchacho". Fueron pasando muchas cosas…

Eras representado por el Grupo Casal, ellos te llevaron a la Juventus. ¿Como siguió tu relación con el Grupo después de eso? ¿Pudieron haber tenido influencia en eso de cerrarte las puertas que me decías?

Mi tema con el Grupo se terminó hace ya unos años. Con ellos estuve esas dos temporadas en Europa, yo tenía un contrato mucho más largo (con la Juventus). Me fui con apenas un año en la primera de Danubio. Más allá de las selecciones juveniles, mi carrera profesional en primera división fue de casi un año, no más que eso. Cuando me fui sabía como eran las cosas. Uno de los integrantes del Grupo Casal, en una reunión que tuvimos, me lo explicó muy claro, me dijo que la Juventus apostaba a un juvenil (en ese momento yo tenía 18 años), que era a futuro, que no iba a jugar. Eso estaba clarísimo. Cuando llegué, el entrenador Marcello Lippi me dijo que lo tomara como una experiencia, porque iba a ser difícil jugar, pero que iba a convivir, a entrenar, si se daba iba a tener oportunidades, obviamente, de hecho estuve en el banco de suplentes en algunos partidos, pero que no me frustrara si no jugaba. La idea era convivir, tomar experiencia y ver que pasaba. Después de un tiempo, en el que pasó todo lo que estaba previsto, todo fue peor, las cosas fueron al revés y, de ahí en más, empezó a decaer mi carrera. Posteriormente, tampoco se terminó cumpliendo el contrato, aunque no de mi parte…

¿Qué fue?, ¿una rescisión de parte de la Juventus?

Me enteré acá, por parte del grupo que me representaba, que no continuaba más y que no tenía más contrato.

¿Fue una reescisión unilateral? Reglamentariamente, ¿no tenías forma de hacerte valer?

Fue muy complicado. Son cosas que la gente no sabe, que van pasando y que a uno lo van golpeando, quiera o no. Yo confié, y no había razón por la cual no hacerlo si me iba a un club tan grande, pero después sucedió todo lo contrario. Yo no tenía como decir: "¿qué hacemos acá?", más allá de todo lo que podía hablar con la gente que me representaba, porque ellos nunca me entregaron un contrato que me respaldara por todos esos años. Todo eso también, fue en base a mi inexperiencia en ese momento.

Y tu vínculo con el Grupo, ¿cómo siguió?

Yo continué con el grupo. Después de un tiempo, cuando vi que las chances eran menores y que los equipos, sin desmerecer a ninguno, que se interesaban eran cada vez más humildes o me brindaban menos posibilidades de mostrarme, tomé mi camino cuando me surgió otra cosa porque ya no tenía nada más que hacer ni que esperar.

¿Fueron las cosas extra fútbol, esas que pasaban a tu alrededor y no podías controlar, las que te minaron el ánimo y te hicieron perder las energías?

Puede ser. El tema es que cuando uno no tiene actividad, cuando no está en un equipo en el que pueda jugar o mostrarse, mira a los costados, al frente y se dice: "¿dónde estoy parado?", y, a veces, eso te hace dudar. Posteriormente, continué con gente que me llamaba, y cuando tuve la posibilidad de irme, me fui, pero eran cada vez menos las oportunidades de conseguir un equipo que me pudiera llevar a ser lo que fui.

¿Dónde estas viviendo?

En la Ciudad de la Costa.

¿Estás trabajando, aparte de entrenar?

Mi señora tiene una tienda de vestimenta y yo hago algunas cosas con el tema de apartamentos, casas. Después de ver lo que me había pasado, traté de asegurarme algo que en un futuro me pudiera dar algún rédito, no para no tener que trabajar, sino para no andar corriendo de un lugar a otro sin saber que hacer.

¿Qué objetivos te planteás a corto plazo con el fútbol?

Entrenar todos los días de la mejor manera con mi equipo y esperar que alguna institución me llame para continuar en esto del fútbol, que es lo que me gusta. Uno no va a mentir, no va a decir que porque le pasaron estas cosas el fútbol no le gusta más. Sin duda que uno quiere que un equipo lo llame.

Me decías que tu último equipo en Uruguay fue El Tanque en 2007. ¿Cómo siguió tu carrera?

Después de El Tanque me fui a Costa Rica y, posteriormente, estuve en Irán hasta marzo del año pasado. De repente te toca ir a lugares a los que no les podés decir que no porque si no tenés un equipo en tu país y te ofrecen algo de afuera que te sirve, te tenés que ir. No son lugares que tengan la trascendencia para que la gente diga: "mirá, ese jugador está en tal lado". A veces, uno se pierde, pero trata de seguir con el fútbol, que alguien hoy o mañana lo vea.

Cuándo mirás para atrás, ¿qué balance hacés de tu carrera?

En lo estrictamente futbolístico, creo que podría haber tenido algún otro tipo de suerte y haber sido mejor de lo que fui. En el otro tema, más allá de que el fútbol es lo que nos gusta, pero a su vez lo tomamos como un trabajo, no me fue tan mal, pero tampoco me fue como me tendría que haber ido. En el tema fútbol fue en lo que más perdí.

Cuando le gente se pregunta, ¿por qué César Pellegrín, jugador clave en las juveniles, record de presencias en mundiales juveniles, jugador de selección, no llegó más arriba de lo que llegó, qué le respondés?

A veces, uno no puede andar diciéndole a cada una de las personas que fue lo que le pasó. Les respondo con las cosas que fueron, que uno quiso seguir siendo el jugador que fue en las juveniles, pero que no pudo por distintas circunstancias, por distintas cosas que le pasaron. En ocasiones, resulta difícil decirlo porque te pueden creer o no, porque te dicen que podés hacerlo para cubrirte, pero son las cosas que le pasaron a uno. Es muy difícil. Cuando un jugador va a un lugar y sabe de antemano como va a ser todo y después le quieren recriminar porque no jugó allá… A lo que voy es que, sin continuidad, es muy difícil que uno pueda sostener la carrera que venía haciendo. Eso fue lo que pasó. Un jugador sin equipo o que va a un equipo en el que no tiene las chances… A mi me pasó cuando vine a Nacional.

¿Qué pasó en Nacional?

A Nacional vine por tres meses, llegué a fines de agosto de 1999 y la liguilla terminó en diciembre. Jugué solo contra River Plate, un partido. En principio, no iba a venir, había venido a Uruguay de vacaciones (era mi segundo año en Europa), y también para la Copa América del 99, a la que me citaron, pero finalmente no quedé en el plantel definitivo. Supuestamente me iba al futbol español y, de la noche a la mañana, me enteré por El País que mi destino era Nacional. Llamé a la gente que me representaba para preguntarles si era verdad y me dijeron que sí, pero que había que esperar y esa espera se fue hasta fines de agosto. Cuando llegué a Nacional, ya estaba todo el grupo armado, eran los mismos jugadores que habían salido campeones en el 98. Fue mi primer año de vuelta en el país tras la experiencia en la Juventus, pero por más que vengas de afuera, si ya hay un equipo armado, salvo que seas un fenómeno, no vas a tener la posibilidad de jugar.

¿Cómo siguió tu carrera? Porque en Nacional no continúas…

Exacto. Y esa es otra de las cosas increíbles: después de regresar de Europa y de haber estado en Nacional, permanecí un año, el 2000, inactivo, sin equipo.

¿Y cómo te explicás eso?

No tiene explicación, je... Y todavía si uno será tan mala gente o lo que fuera, que cuando me llamaban representantes de otros lados, yo los mandaba a hablar con los míos de aquel entonces, que eran representantes solo de palabra. Y me quedé un año sin jugar, sin equipo. En ocasiones, cuando la situación te desborda, asumís tus responsabilidades, como no ponerte bien físicamente, que yo sé que me pasó, pero después no puedo entender como me quedé sin equipo.

¿Después regresás a Danubio?

Sí, yo pensé que ahí iba a ser mucho más complicado. Se fue (Jorge) Fossati, llegó (Ariel) Krasowski y me dijo que si me ponía bien después de un año sin actividad, él me quería. En Danubio terminé jugando todo, hasta las finales del 2001 que perdimos con Nacional en el Campus. Ahí me dije: "quizás, luego de estos seis meses, tenga otro tipo de suerte". Renové contrato y estuve un año más. Salimos campeones del Clausura y llegaron las finales (nuevamente frente a Nacional), que yo no las jugué, pero lo importante es que había tenido actividad. Sin embargo, terminé contrato con Danubio y me quedé sin equipo. Al inicio del torneo de 2003 no tenía cuadro hasta que arreglé con Central Español.

Y después de Central, ¿te vas al exterior?

No, en 2004 firmé con Deportivo Maldonado.

Tu siguiente salida al exterior, ¿cuándo se produjo?

En 2005/2006 estuve en Finlandia.

¿Cómo te llegó ese ofrecimiento para irte a un destino tan exótico para un jugador uruguayo?

Yo estaba con un conocido mío, que me había pedido que le recomendara un jugador y le hablé de (Walter) Surraco, que es mi concuñado. Él se fue para Finlandia, pudo quedar y como yo no podía conseguir equipo, me llamó, me preguntó si quería ir y me fui. No lo dudé, si no tenés cuadro acá y te llega una oportunidad y te sirve, te tenés que ir.

¿En qué equipo jugaste allá?

En el RoPS. Estuve una temporada.

¿Cómo es el fútbol de Finlandia?

Me encontré con un fútbol completamente diferente al que estaba acostumbrado. Al verlos jugar me parecía rugby porque son jugadores de casi dos metros que cuando van a trancar o se tiran a los pies lo hacen con una violencia tal que parecen jugadores de rugby. La fui llevando bien debido a que, por mi forma de jugar, de más técnica y con un físico más chico, tenía algo de ventaja sobre ellos.

¿Cómo te resultó la vida por allá?

Bien, me tocó una ciudad turística, muy linda, llamada Rovaniemi. La llevé bien, adaptándome al tema del idioma, del frío, pero bien.

Y en el aspecto económico, ¿fue un buen negocio o aceptaste porque fue lo primero que apareció para tener continuidad?

No es Italia, que fue donde había estado antes, pero a mí me sirvió porque justo ese equipo quería invertir en un solo jugador para ver si podía levantar un poco, ya que el campeonato recién había comenzado y estaba último. Me llamaron, fui y me sirvió.

¿Por qué no continuaste?

El club hizo una excepción en ese momento, después lo que se acostumbra a pagar allá lo podés ganar, si bien no en todos, en muchos de los equipos de acá. Igualmente, el tema de llevarse la familia para estar otro largo tiempo allá no era sencillo. Además, uno quería crecer futbolísticamente, mostrarse más y ver si conseguía otra cosa en otro lado.

Después de jugar en El Tanque Sisley en la segunda mitad del año 2007, recaló en el Herediano de Costa Rica, equipo en el que permaneció hasta mayo de 2008. Posteriormente, aceptó una oferta para irse al fútbol iraní.

¿Cómo se dio eso de ir a Irán?

Estábamos entrenando con este grupo con el que entreno y justo había venido Álvaro Pintos a practicar. Rápidamente, le salió la oportunidad de irse a jugar a Irán y se fue. Anteriormente, había ido (Gerardo) "Karibito" Morales, de quien soy muy amigo. La persona que lo llevo a él, que está en Irán, me había preguntado si el día de mañana quería ir. Fue más que nada por un tema económico porque el futbol de allá no tiene mucha trascendencia y uno estaba cerca de los 30 y decía: "¿y ahora que va a pasar?". Aproveché para irme.

¿Cómo te fue?

No me fue mal, pero tampoco fue gran cosa. Ellos tienen una forma de pensar, de ver el fútbol muy distinta a la nuestra. Uno se divertía porque, a veces, en los partidos cometían errores que acá solo los podés ver en inferiores. Se veía que no era un fútbol para uno. Además, el tema de la comunicación, la forma de pensar que tienen, muy especial… Uno no estaba acostumbrado a esas cosas. Después de cumplir mi contrato, volví al país en abril de 2009 y acá estoy.

¿Cómo era la vida en Irán?

Como todo el mundo sabe, la religión musulmana obliga a las mujeres a estar tapadas. Es difícil salir con tu señora y que tenga que estar tapada. Para comunicarte también es difícil, ya que la gran mayoría habla su idioma y si les hablás en inglés, son más los que no te entienden que los que sí. Ahí te preguntás: "¿qué estoy haciendo acá?". A veces, uno tiene que cerrar los ojos y decir: "este es el futuro de mi familia". No tenés otra.

Juventus (*si bien no llegó a jugar ningún partido oficial, Pellegrín formó parte del equipo campeón italiano de la temporada 1997/98).

¿Cómo fue llegar a ese equipo lleno de estrellas? ¿Con qué te encontraste?

Me encontré con algo que solo veía por televisión, con algo que, hasta ahora, no lo he vuelto a vivir. No solo por convivir con todos esos grandes jugadores que estaban en la Juventus, sino por la forma en que te trataban todos los integrantes del club, por la forma en que se preocupaban por darte las cosas. Eso te da el plus necesario para jugar un poquito más, para correr un poquito más. Yo no era nadie, era un recién llegado y, sin embargo, venían dirigentes o el mismo presidente y me preguntaban si estaba bien, si estaba bien mi familia. Eran así con todos, se preocupaban y querían que estuvieras bien.

¿Y cómo fue la convivencia con esos jugadores? ¿Hiciste amistad con alguno?

En ese momento, éramos cuatro uruguayos: Marcelo Zalayeta (nota: ambos llegaron juntos), Paolo Montero, Daniel Fonseca y yo. Después, había muchos que vivían cerca de donde vivía yo, como por ejemplo (Zinedine) Zidane, (Angelo) Peruzzi, (Moreno) Torricelli, (Alessandro) Del Piero, (Edgar) Davids, con los que tenía un buen trato. Ellos intentaban acercarse a uno sabiendo que, al principio, no hablás el idioma, que no tenés locomoción hasta que no te den un vehículo. Uno entra, no con miedo, pero si con desconfianza, preguntándose que pueden pensar de uno todos esos "nenes" que poco tiempo atrás veía en la tele. Y, la verdad, nada que ver con lo que uno se pueda imaginar: son hasta más sencillos que uno mismo.

Oficialmente, ¿alcanzás a jugar algún partido?

No, pero estuve tres o cuatro partidos en el banco, con la número 25. Jugué en la "Primavera", que es como una reserva (tercera), donde participan jugadores juveniles y algunos más grandes que se recuperan de alguna lesión. De esa forma, jugué con (Nicola) Amoruso, (Morgan) De Sanctis, (Salvatore) Aronica, el mismo Zalayeta. Jugábamos en la "Primavera" los sábados de mañana. A veces, no jugaba, concentraba directamente con la primera e iba al banco de suplentes. En ocasiones, concentraba, pero quedaba afuera, como el jugador 19 o 20. Pero siempre estuve citado, siempre concentré, hasta en partidos por la Champions, incluso lo hice en la final ante el Real Madrid (0-1).

¿Llegaste a concentrar para la final de la Champions de aquella temporada (1997/98)?

Sí, en ese momento no sabía si iba a quedar en el banco o no, pero estuve entre los 20 concentrados.

¿Cómo es la previa de una final de Champions League?

Es algo inexplicable. En ese momento, estás bajo la mirada de todo el mundo. Aunque no jugué, fui partícipe de una final de Champions contra el Real Madrid en el estadio del Ajax, el Ámsterdam Arena. Fue algo fantástico el haberlo vivido. Estuve ahí los días previos a la final, compartí los entrenamientos con mis compañeros. Para ellos era algo normal, porque habían salido campeones varias veces, porque habían ganado todo. Además, se trataba de futbolistas con mucha experiencia. Después de haberlo vivido te das cuenta donde estuviste, de las cosas que pasaron.

Selección juvenil

¿Un recuerdo de tu etapa en las selecciones juveniles uruguayas de 1997 y 1999?

Esas dos experiencias fueron algo muy lindo. En aquellos momentos éramos muy jóvenes. De repente, a esa edad muchos prefieren salir a bailar o disfrutar con sus amigos. Sin embargo, nosotros entrenábamos, viajábamos y concentrábamos durante mucho tiempo (incluso llegamos a hacerlo un 31 de diciembre en la previa de un Sudamericano). Uno en ese momento dice: "no me puede pasar esto, concentrar, entrenar mientras los demás se van para afuera en verano", pero con el tiempo y con todo lo que pasó con aquellas selecciones, uno cambia y dice: "suerte que me pasó a mi, suerte que estuve ahí". Fueron dos selecciones muy lindas por todo lo que viví. Yo sé que a muchos les queda lo que pasó en el 97, porque se llegó más lejos y porque a todos les quedó esa sensación de que se ganó, más allá de haber perdido, pero lo del 99 también fue muy lindo, con otra generación, con otros jugadores. Quedé re contento y tengo que estar agradecido por lo que viví, porque no todos pueden hacerlo y porque esas selecciones marcaron algo importante en el fútbol juvenil uruguayo, que ojala hoy o mañana se pueda repetir con otros jugadores.

En el 99, lograste el record de partidos disputados en mundiales en la historia de la categoría sub 20.

Supuestamente no iba a poder repetir porque ya había jugado en Malasia, pero se ve que la FIFA cambió el reglamento y pudimos jugar Carlitos Díaz, Fabián Carini, que iba a estar sí o sí porque no había participado un solo minuto en el mundial anterior, y yo. Primero comenzó Pouso de capitán y después continué yo. Cuando le ganamos a Brasil y clasificamos entre los cuatro mejores, me enteré por un periodista en la conferencia de prensa que ya tenía el record de minutos y partidos disputados en mundiales juveniles y todavía me quedaban dos juegos más (semifinal con Japón y final o tercer y cuarto puesto). Creo que hasta ahora no lo han podido superar (nota: es verdad, el récord de 14 partidos le sigue perteneciendo), porque ahora el mismo jugador tendría que jugar tres mundiales y eso es imposible.

Algo que quizás muchos no saben o no recuerdan: jugaste una vez con la selección mayor, contra Sudáfrica, en la Copa de las Confederaciones de 1997. ¿Fue un sueño cumplido?

Sin dudas. Pude estar en la selección mayor y convivir con jugadores de la talla del "Chino" (Alvaro) Recoba, (Gustavo) Méndez, (Paolo) Montero. Al "Chino" lo conocía de Danubio, pero no había tenido la oportunidad de jugar con él. Todos esos jugadores ya tenían su nombre en Europa y eran quienes eran y son hoy, más allá de que algunos hayan dejado de jugar. Fue hermoso, fue hermosa esa seguidilla de Malasia en adelante, hasta e1999, esas tres selecciones. Se me dio todo junto.

La última: hoy, cuando ves fútbol, ¿a quién mirás?, ¿sos hincha de Danubio?

Danubio marcó algo fundamental en mí: me indicó el camino, porque, debido a su estilo de juego en inferiores, te marca el camino. Posteriormente, lo podés continuar o no, pero si lo hacés, seguro te va a ayudar y te va a ir bien. Le tengo un gran aprecio a Danubio y le estoy realmente agradecido. Me gusta que la vaya bien solamente a Danubio, no tengo otro equipo.

A continuación, el record de Pellegrín.

Jugadores con más presencias mundialistas en la categoría Sub 20 (top 7)

César Pellegrín (URU) 14 partidos

Freddy Adu (EEUU) 13 partidos

Gavilán (ESP) 12 partidos

Joao Pinto (POR) 12 partidos

Pablo Zabaleta (ARG) 12 partidos

Yuichiro Nagai (JAP) 12 partidos

Fernando Alvez (URU) 11 partidos

Otros jugadores uruguayos: Carlos Díaz 9; Alejandro Correa Rodríguez 7; Alejandro Meloño 7; Fabián Perea 7; Carlos Aguilera 7; Cristian Callejas 7; Fabián Carini 7; Fabián Coelho 7; Ruben Paz 7; Pablo García 7; Nicolás Olivera 7; Martín Liguera 7; Gustavo Munúa 7; Gonzalo Sorondo 7; Fernando Cardozo 7; Fernando Carreño 7.

Todos los partidos de Pellegrín:

1997 Kuala Lumpur 17/06/1997 Uruguay 3-0 Bélgica Primera fase

1997 Kuala Lumpur 19/06/1997 Malasia 1-3 Uruguay Primera fase

1997 Kuala Lumpur 22/06/1997 Marruecos 0-0 Uruguay Primera fase

1997 Kuala Lumpur 25/06/1997 Uruguay 3-0 Estados Unidos Octavos de final

1997 Kuala Lumpur 29/06/1997 Uruguay 1-1 7-6 (p) Francia Cuartos de final

1997 Kuala Lumpur 02/07/1997 Uruguay 3-2 Ghana Semifinales

1997 Kuala Lumpur 05/07/1997 Uruguay 1-2 Argentina Final

1999 Enugu 05/04/1999 Uruguay 1-2 Mali Primera fase

1999 Enugu 08/04/1999 Uruguay 1-0 República de Corea Primera fase

1999 Enugu 11/04/1999 Uruguay 0-0 Portugal Primera fase

1999 Lagos 14/04/1999 Paraguay 2-2 9-10 (p) Uruguay Octavos de final

1999 Lagos 18/04/1999 Uruguay 2-1 Brasil Cuartos de final

1999 Lagos 21/04/1999 Uruguay 1-2 Japón Semifinales

1999 Lagos 24/04/1999 Uruguay 0-1 Mali Partido por el tercer puesto

(Fuente: FIFA.com)

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