"Si Uruguay exportara la envidia sería el país más rico del mundo"

| Explicó su reacción en el debut: "me pegó una patada, me pisó en el pecho y me empujó"

José Mastandrea | MADRID

La calle De la Sorolla, en el ayuntamiento de Mahadahonda, es una de las zonas residenciales de las afueras de Madrid. Está a sólo 20 minutos del centro y es el lugar preferido de los cracks que llegan a jugar en la poderosa Liga Española. Allí, en un apartado edificio señorial, vive la nueva estrella del Atlético de Madrid, Marcelo Sosa.

El "Pato" está feliz. Loco de la vida, disfrutando del presente junto a su señora Alejandra (26) y su pequeña hijita Romina (6). En un duplex de 240 metros cuadrados, con una terraza que tiene una vista privilegiada en donde en invierno, se ve la Sierra de Madrid nevada. Abajo, en los amplios y verdes jardines, hay piscinas y canchas de padel, juegos para niños y un mundo aparte.

—¿Imaginabas esto?

—Hace unos meses no, esa es la verdad. Pero vos ves: esto es completito. Estoy ‘re bien’, bien de bien. Mi familia está feliz. Esto es increíble. Es un fútbol de primer nivel, una de las Ligas más fuertes del mundo.

—¿Cómo te sentís? Me refiero a lo físico, al ritmo..

—Bien.. no tuve problemas. Hay otro compañero en el medio que juega y corre como yo.

—¿Metas?

—Y... llegar lo más arriba posible con el Atlético, entrar en la UEFA, uno de los objetivos que se ha fijado el club y tratar de ganar todo lo que tengamos por delante. Este es un equipo grande.

—Tuviste un debut bastante comentado...

—Mirá... (se levanta el pantalón en su pierna derecha) esta patada me la pegó y no dije nada. Después, cuando estaba en el piso, me pisó en el pecho. Y cuando me levanté, me empujó. ¡Qué querés que hiciera! No tenía otra que reaccionar. No me dejó alternativa. Pero todo bien. No pasó nada. Con el técnico y mis compañeros todo bien. Me dieron para adelante.

—Eso te iba a preguntar, ¿cómo es el trato con el grupo...?

—Bien... sin problemas. Esto es otra cosa. Hablamos todos el mismo idioma. Podemos conversar, hacer bromas. Es otro mundo.

—No es Rusia.

—No, claro. Yo sabía que el futuro dependía de mí. Cuando rescindí el contrato en Rusia, sabía que dependía de lo que hiciera en la Copa América. Lo hice confiando en que se podía dar algo así y por suerte se dio.

—¿La selección?

—Me llegó la citación. Ahora tengo que jugar el fin de semana y después ver cuándo puedo viajar para allá, para Montevideo. La selección sigue siendo muy importante para mí. En la Copa se armó un grupo bárbaro. Sabemos que se puede revertir la cosa en las Eliminatorias. Y eso es lo que trataremos de hacer. Sabemos que si se rinde como la Copa América, se puede.

—Muchos no creían en vos, en que podías cambiar la pisada y llegar a un fútbol grande como el de España...

—(Se ríe) ¿Sabés lo que pasa? Si se exportara la envidia, el Uruguay sería el país más rico del mundo. Yo tenía fe. Sabía que todo dependía de mí y no me equivoqué. Aquí estoy, dispuesto a dar todo por el Atlético de Madrid...

Marcelo Sosa. El "Pato". El que se comió la cancha en la Copa América. El que frenó a los "fenómenos" brasileños y argentinos pisando fuerte en el mediocampo. Allá quedó. Mirando a Romina en los juegos de su casa. Mirando el futuro con una sonrisa de oreja a oreja.

El técnico dijo que ganaron "por puntos"

César Ferrando es el entrenador del Atlético de Madrid. Para muchos, un hombre serio, parco, de mucha personalidad. Pero ayer, en la conferencia de prensa que dio después del entrenamiento se refirió al incidente de Marcelo Sosa con Movilla, el jugador de Majadahonda. "A Sosa lo vi bien... también lo ví bien en el boxeo... ahí ganamos por puntos", dijo en tono de broma.

Ferrando elogió al volante compatriota y, en cierta forma, justificó su reacción: "respondió a una agresión", completó diciendo ante la pregunta de los medios. El uno-dos del "Pato" dejó en la lona a su oponente. Pero Sosa quedó con la plancha marcada a fuego en su pierna derecha.

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