- ¿Pudo dormir algo?
- Llegué a casa a las 6:30 de la mañana y habré dormido dos horas. Después fui a comer con la señora que nos cuida la casa y de vuelta para el aeropuerto. No tenemos descanso.
- ¿Cómo está el ánimo?
- Muy mal, estas fechas fueron totalmente negativas para nosotros. Nos vamos con las manos vacías. Ahora ya no podemos perder más puntos.
- ¿Qué explicación le encuentra a este bajón?
- Son etapas. Hay otras selecciones que están evolucionando y pasando un buen momento. Como nos pasó a nosotros en el Mundial. Era espectacular: nos salía todo, los rebotes nos quedaban para nosotros. Le pegábamos de cualquier lado y era gol. Ahora, en cambio, está jugando todo en nuestra contra. De todas formas, creo que no hay que dramatizar. Lo vinimos hablando entre nosotros en el avión, aunque a veces en caliente hablar no es lo mejor.
- Se habla mucho de los errores defensivos y de que los delanteros no convierten, y el medio, ¿cómo lo ve?
- Creo que todas las líneas están con problemas, y me incluyo, me pongo yo por delante. Creo que se ha perdido la identidad que teníamos antes. En La Paz no pudimos ni siquiera empatar.
- Decir que la altura se siente es una obviedad, pero nunca habían goleado a Uruguay como esta vez.
- Sí, y lo peor es que se sumó a los resultados anteriores. En 12 puntos, conseguimos ganar uno solo. Nos llevamos doce goles en contra, cosas que antes no pasaban. La verdad, no sé lo que está pasando. Ahora tenemos este receso para analizar con tranquilidad, fríamente cada uno. Pensar en la posición en que juega y lo que está haciendo bien y lo que está haciendo mal. Ahora hay que seguir trabajando en los clubes para llegar bien a marzo, donde tenemos una final importante contra Paraguay y después Chile que es un rival directo.
- A propósito de Chile, si no fuera por la victoria de Argentina estaríamos sextos, ni siquiera quintos.
- Es cierto, pero ahora no queda otra que ganar los siete partidos que nos faltan para no tener que jugar otra vez el repechaje. Siempre llegamos sufriendo, lo que más queremos es clasificar directamente al Mundial.
- ¿Qué les dijo el maestro?
- Destacó la actitud que tuvimos en el segundo tiempo frente a Bolivia. Si la hubiésemos tenido durante los 90 minutos capaz que hubiera sido otro partido. Y también nos aclaró que aún quedan siete partidos por delante y que no está nada perdido.
- ¿Cree que esto duele aún más por los éxitos pasados y por la forma en que se había arrancado la Eliminatoria?
- Seguro, a nosotros se nos había hecho costumbre ganar y conseguir cosas importantes. Antes nos salía todo bien. En el Mundial todos los rebotes eran nuestros. Todos los tiros eran gol. Y luego lo de la Copa América, algo que Uruguay no lograba hacía mucho tiempo. Ahora todo nos está jugando en contra. Pero estamos tranquilos, ya volverá lo bueno para nosotros.
- ¿Cree que hay que hacer cambios?
- No creo. La gente puede hablar y opinar lo que quiera. Somos un gran grupo, que sigue igual, fuerte como siempre. Y las cosas no pueden haber cambiado tanto. Si son uruguayos, nos tienen que seguir respaldando.