QUITO | ESPECIAL
Peñarol igualó 0 a 0 frente a la Liga Deportiva Universitaria de Quito después de soportar estoicamente los últimos veinte minutos del partido sitiado en su campo de juego, padeciendo el cansancio de la gira y sufriendo con los 2.850 metros de altura sobre el nivel del mar.
Después de haber planteado un primer tiempo más abierto, mucho más parejo en el trámite y en las acciones, la segunda parte mostró a un conjunto aurinegro agotado, prácticamente sin respuesta ofensiva.
El protagonismo del encuentro fue siempre del local. Tuvo la pelota, la manejó, la administró pero no pesó en el área visitante y chocó contra una defensa muy bien parada. Peñarol se limitó a hacer correr la pelota, a hacer pases cortos y a esperar algún pelotazo desde el fondo de su defensa hacia "Miliki" Jiménez para que éste habilitara a sus dos compañeros de ofensiva, Fabián Estoyanoff o Martín García.
No hubo muchas chances de gol en esos primeros 45 minutos pero los aurinegros, sin embargo, dispusieron de dos muy claras. Una, a los 12 minutos cuando Jiménez quedó de cara al arquero rival y fue derribado dentro del área pero el árbitro local desestimó la falta. La otra, fue un tiro libre ejecutado por José Luis Chilavert (a los 27 minutos) que pasó rozando el horizontal cuando el arquero Estrada ya estaba jugado y no llegaba a la pelota.
Ya el complemento fue muy diferente. Peñarol acusó el cansancio y comenzó a padecer los síntomas de la altura. Se replegó, le regaló prácticamente toda la cancha al rival y se limitó a intentar sacar algún contragolpe. La presión de Liga Deportiva se hizo cada vez más intensa. El conjunto dirigido por Jorge Fossati apeló a los carrileros, abrió el fútbol por los laterales y literalmente sitió al equipo visitante en su propio campo de juego. De a poco, fue creciendo la figura del paraguayo Chilavert en el arco aurinegro. Tuvo una sola falla, tras un centro en su área donde chocó con Nunes y trastabilló perdiendo la posibilidad de quedarse con la pelota. Cesaro terminó alejando de cabeza casi en la línea de gol. Pero antes y después le ganó el duelo a su compatriota Virgilio Ferreira que lo exigió con disparos desde fuera del área y uno, desde el punto penal. El arquero sacó otro tiro abajo, rasante de Escobar y tuvo reflejos suficientes como para desviar un sorpresivo cabezazo a boca de jarro de su compañero Marcelo De Souza.
Los minutos finales fueron interminables para los aurinegros. Diego Aguirre alentó desde la raya y anunciaba a sus jugadores el tiempo que quedaba buscando que sus hombres redoblaran el esfuerzo dentro de la cancha. Recién ahí apareció otra vez Peñarol en ofensiva. Los últimos dos contragolpes fueron peligrosísimos. El primero, culminado con tiro débil de Estoyanoff y el segundo, tras una patriada de Cesaro que remató muy cerca del segundo palo Leguizamón. Ya en la hora, y tras un nuevo tiro libre de Chilavert, Bengoechea vio la segunda amarilla por falta ante el arquero Estrada. La roja al capitán aurinegro lo descartó para el encuentro del domingo pero le dio el último respiro a sus compañeros para que defendieran el cero a cero en un debut difícil ante el dueño de casa.
A Guayaquil
EN AVION - Hoy, a las 16.30 horas de Ecuador, las 18.30 de Uruguay, la delegación de Peñarol partirá desde Quito hacia Guayaquil. El vuelo insumirá unos 40 minutos. Los aurinegros se alojarán en el Hotel Oro Verde y allí permanecerán hasta el próximo domingo, día de su segundo y último partido en la Copa Inmigrante Latinoamericano. El grupo tiene previsto entrenar en el Estadio Modelo de Guayaquil, escenario donde habrá de disputarse la última jornada del campeonato cuadrangular. El regreso a Montevideo está previsto para el día 2 de setiembre a las 10.05 de la mañana.