Para Peñarol es un partido clave. Importante. Decisivo. El aurinegro necesita sumar, ganar, prenderse a la pelea e intentar no perderle pisada a Cerrito, líder absoluto del Torneo Clasificatorio, ni a Nacional, su rival de todas las horas.
Para el benjamín de la divisional, también será un choque importante pero no decisivo ni clave. El equipo auriverde ha hecho gran campaña. Marcha invicto y viene de derrotar a Nacional en el propio Estadio Centenario. No es poca cosa.
Pero para Peñarol el encuentro de esta noche tiene vital importancia debido a la cantidad de puntos que ya dejó por el camino.
En lo previo, y aunque parezca descabellado, el favorito es el conjunto de Raúl Möller. Por lo que ha demostrado como equipo y por la respuesta que han tenido sus hombres a lo largo del torneo.
Por otro lado, el equipo de Diego Aguirre aún no ha dado todo lo que puede y el déficit, precisamente, pasa por lo futbolístico.
Claro, si en la balanza se pone lo extrafutbolístico (poder económico e infraestructura) el gran favorito tendría que ser el aurinegro.