JOSE MASTANDREA
Peñarol es "un león herido" dijo su secretario general, José Carlos Domínguez. Más que herido, parece dormido. Al menos en estas dos últimas temporadas en donde el aurinegro no llegó ni siquiera a pelear los campeonatos ni a las finales.
Aquel Peñarol que arrasaba en el medio local parece haber quedado en el recuerdo. Los más veteranos rememoran aún el equipo que ganó el primer Quinquenio (1958-59-60-61-62), un Peñarol conformado por grandes nombres, por estrellas a nivel local e internacional como el cordobés Juan Eduardo Hohberg, el legendario "Tito" Goncálves, William Martínez, Rocha, Luis Maidana, el paraguayo Juan Vicente Lezcano, el peruano Juan Joya, el inolvidable Alberto Spencer y más acá el "Pepe" Sacía y Héctor "Lito" Silva, entre muchos.
MAS TRIUNFOS. La racha triunfal seguiría hasta las conquistas de la Copa Libertadores de América (1960-61-66) y del Mundo (61-66). Pero aquellos años son un grato recuerdo, nada más.
Lo mismo que la década del ’70 donde Peñarol, de la mano de Hugo Bagnulo, Fernando Morena y Washington Cataldi, marcaron supremacía en el medio o la de comienzos de los ’80, donde pareció resurgir el "Peñarol de los milagros" con las conquistas de la Libertadores (82-87) en forma tan agónica como emotiva.
QUINQUENIO. Tras un período de "ausencia" —similar al de los últimos años, salvo el Uruguayo de 2003, Peñarol encontró la fórmula para dominar otra vez en el plano local: contrató a Gregorio Pérez y a Pablo Javier Bengoechea.
El aurinegro llegó así a su segundo Quinquenio (93-94-95-96-97), de la mano de Bengoechea y con nombres que hoy los hinchas añoran como Nelson Daniel Gutiérrrez, Oscar Aguirregaray, el "Chueco" Perdomo, Carlos Aguilera, Gerardo Rabajda, Oscar Ferro, Washington Tais, Robert Lima, Antonio Pacheco, Gabriel Cedrés, Claudio Flores, Martín García, José Enrique de los Santos, Federico Magallanes, Diego Dorta, Darío Silva, Marcelo Otero, el "Pollo" Vidal, Nicolás Rotundo y el "Lucho" Romero.
EL PRESENTE. Hoy la realidad es otra: de la temporada 2000 hasta ahora, Peñarol sólo sumó un título, en el 2003. Y con este Uruguayo 2005, suma dos en donde no figura ni siquiera en las finales.
"Nosotros (los dirigentes) estamos seguros que este año va a ser nuestro. Pero tampoco da como para dramatizar. En los últimos doce años Peñarol salió siete veces Campeón Uruguayo. Todas las instituciones juntas no llegan a tener los titulos de Peñarol en estos doce años. El año anterior el campeón fue Danubio, el 2003 lo ganó Peñarol y ahora para la temporada 2005-2006 arranca para ser campeón", dijo José Carlos Domínguez, secretario general del club.
También admitió que su postura es la misma que la del entrenador: "Fernando Morena dijo que estaba convencido de que iba a recuperar el título y se lo dijo a los dirigentes en la reunión del lunes. Dijo que este será el año que vamos a recuperar el cetro", indicó el directivo.
Sobre la realidad y la posibilidad de reforzar al plantel con figuras de renombre, Domínguez dijo que "hay chances de traer a algunos jugadores" pero que "hay que cuidar la economía del club".
El dirigente agregó que "Peñarol vuelve por el título. La palabra campeón tiene siete letras como Peñarol. Y están acostumbradas a estar juntas y cuando a veces no se da, esas palabras se extrañan. Seguramente se reencontrarán en este próximo título", señaló Domínguez.
NO NOS RESIGNAMOS. Diferente es la visión del dirigente Enrique Badano. El directivo aurinegro considera que hay que reforzar al plantel con figuras de remobre para recuperar el Uruguayo "y también tener protagonismo en la Copa Libertadores", indicó.
Badano dijo que "nosotros (los de la Lista 4) somos los no resignados... estamos con Peñarol en los momentos en que hay que estar con Peñarol, como en el caso de las rebeldías, pero no participamos de la política de Peñarol en no tratar de buscar los refuerzos necesarios para que en esta segunda parte del año vuelva a tener un equipo como para salir campeón. Más que un equipo, un plantel porque los campeonatos los ganan los planteles. La historia lo obliga a ser protagonista y lamentablemente, no lo está siendo. Hay que atender los pedidos del técnico. Ver la posibilidad, con inteligencia e ingenio, de traer algún extranjero de peso. Hay que darle participación a todos los dirigentes para que aporten ideas y sumen nombres para consolidar un buen equipo. ¿Si no para qué estamos los dirigentes? No nos conformamos con salir terceros... al menos nosotros", señaló Badano.
SE DEBILITA. Mientras tanto, Fernando Morena saca cuentas. Suma y resta. O al revés: resta más de lo que suma porque hasta ahora han sido mucho más las bajas que las altas. Y en puestos clave: se alejaron los dos zagueros titulares. Morena no podrá contar con Pierre porque se fue al Nantes francés ni con Cristian González que ayer viajó al Macabi Haiffa de Israel.
A esas dos bajas hay que sumarle las de Federico Elduayen, Sergio Leal, Luiz Nunes y Daniel Pereira más la de los tres rebeldes (Bueno, Bizera y el "Cebolla" Rodríguez) que no podrán ser utilizados por el técnico en el Torneo Apertura.
Hasta hoy sólo hubo un refuerzo confirmado: el del arquero Claudio Flores y quedó prácticamente acordado el del volante Fernando Fadeuille.
CONFIANZA. De todas formas, la confianza de Morena sigue estando intacta. Y nadie mejor que Morena para conocer las "necesidades" de Peñarol y sus hinchas. El técnico, para muchos, "hizo milagros" con un plantel corto en donde tuvo que apelar a varios juveniles, sobre todo en ofensiva. "El balance del torneo no fue bueno. No por el rendimiento del equipo sino por el resultado", dijo Morena definiendo, en pocas palabras, la realidad de un Peñarol que conformó pero que no logró el mandato de su historia: salir campeón.
"Peñarol es un león herido", dijo Domínguez. ¿Herido o dormido?