SILVIA PEREZ
Fiel a su costumbre de siempre, el plantel de Defensor Sporting se retiró rápidamente del Estadio para bañarse en el Franzini. En medio del vacío del sector de las duchas, el técnico Juan Tejera analizó con tranquilidad un partido que pudo haber terminado en victoria para su equipo.
—¿Qué da más bronca, el empate al final o haber perdido la punta?
—La bronca es que nos expulsaran un jugador cuando pudieron haber expulsado uno de cada lado. Y la tristeza de no haber podido mantener el resultado en un partido que íbamos ganando bien en el primer tiempo, porque si bien Peñarol tuvo un poco más el juego, las chances las tuvimos nosotros.
—¿Era un partido especial para ustedes?
—Era una revancha y la queríamos ganar a toda costa. Queríamos hacer un buen trabajo y llevarnos los puntos, pero aparecen imprevistos que uno no tiene en mente. Lo pudimos haber ganado, pero nos faltó un segundo de atención y recibimos ese gol. De todos modos es un buen resultado.
—¿Y los incidentes?
—Nosotros tenemos claro que siempre van a apuntar para abajo y nosotros somos un equipo con poca hinchada y bajo promedio de edad. Sé que en medio del barullo es difícil para el juez, pero sus colaboradores podían haber visto algo. De todos modos, no es la primera vez que pasa. Ya lo hemos sufrido, pero tampoco se puede estar llorando siempre. Estamos acostumbrados. Ya hicimos la cascarita y cada vez nos molesta menos.
—Hubo dos claras oportunidades de Taborda, ¿pagaron caro los goles que erraron?
—Sí, hubo una que levantó y otra que le pegó mal cuando la dejaron corta. Son oportunidades que no se pueden desaprovechar. Eso hubiera liquidado el partido. Era el tiro de gracia. Errar esos goles fue clave. En estos partidos no se puede perdonar.
—¿Te vas conforme?
—Sí, fuimos un equipo ordenado. Trabajamos bien, no se dio por un gol en el final. Me voy muy conforme con el plantel, con el grupo. Los 30 que lo integran estuvieron todos acá. Unos acompañando a los otros. Además, recién van tres fechas y hemos perdido nada más que dos puntos. Hay que mantenerse en carrera.