José Mastandrea | Edward Piñon
Aunque mantener la punta del Torneo Apertura se ha convertido en cosa seria para los ocasionales líderes, el remate final del certamen parece haber quedado destinado para los dos grandes del fútbol uruguayo.
Es que sin desmerecer las campañas de Rocha, Rentistas y Deportivo Colonia, y sin olvidar el repunte que ha tenido Danubio, no se vislumbra otro final que no sea el mano a mano entre Nacional y Peñarol.
Como consecuencia de la capacidad cuantitativa y cualitativa de sus planteles y de la diferencia que en la tabla le sacaron a los otros eternos aspirantes al cetro (léase Danubio y Defensor Sporting), aurinegros y tricolores se afilan los dientes para tratar de dar la "gran mordida" al Apertura.
Uno y otro han tenido altibajos en sus rendimientos, pero en base a apariciones individuales y también colectivas consiguieron posicionarse en la cima de la tabla.
La lucha entre los dos, por otra parte, se vislumbra bastante pareja. Si bien Nacional, al menos en lo previo, tiene por delante el fixture más complicado, especialmente a partir del clásico, tonto sería ignorar que una victoria en el histórico enfrentamiento lo dejaría en las puertas de otra consagración.
Además, si bien el equipo de Fernando Morena puede jactarse de tener entre sus filas a una de las principales figuras del certamen, Alberto Acosta, los dirigidos por Martín Lasarte cuentan con el volante de mayor llegada al área rival, Sebastián Vázquez.
DETERMINANTE. Lo que parece claro es que la duodécima fecha, la que se disputará entre mañana y pasado, puede dejar encaminado el torneo si es que uno de los dos se despega.
La historia no se presenta sencilla. Peñarol se medirá contra un resurgido Danubio y Nacional recibirá al siempre peligroso Wanderers.
Si ambos superan ese escollo y también el de la etapa siguiente, se llegará a un clásico en igualdad de condiciones, lo que le dará al Apertura mucha sal y pimienta.