Italia es diferente, pero no cambia. Una vez más, la azzurra hizo trizas el sueño de Alemania, el candidato de todos, para alcanzar la definición de un título grande. El triunfo por 2-1 coloca al equipo de Cesare Prandelli en la final de la Eurocopa 2012, donde lo espera otro equipo contra el que tiene historial favorable: España.
El duelo de semifinales en Varsovia brindó el espectáculo que España-Portugal falló en regalar. Dos propuestas ofensivas, cada una con su estilo, salieron desde el primer minuto a buscar el pasaje a la definición.
Joachim Löw terminó apostando por Mario Gómez en lugar de Miroslav Klose y reintegró al once inicial a Lukas Podolski, ausente ante Grecia.
Los primeros acercamientos fueron germanos, pero sin sacudir al siempre seguro Gianluigi Buffon.
Italia comenzó a crecer desde el fondo, como es tradición, pero con ese espíritu ambicioso del que Prandelli la ha dotado. Andrea Pirlo, brillante, hiló lo mejor de los italianos y tuvo, en el primer tiempo, un cómplice de lujo en Antonio Cassano.
Fue el delantero del Milan quien le puso el balón en la cabeza a Mario Balotelli a los 20 minutos de juego. El del Manchester City batió a quemarropa a Manuel Neuer y desató un inusual festejo. Era el peor escenario para Alemania: Pirlo y Cassano inspirados y Balotelli interesado.
Los germanos no desesperaron, pero tampoco lograron lastimar en ataque. Gómez no encontró espacios y Jerome Boateng se cansó de desperdiciar centros. Buffon sólo tuvo que trabajar en unos remates a distancia.
El segundo tanto de Balotelli, un zapatazo espectacular tras una buena habilitación de Ricardo Montolivo, dejó el partido a pedir de los italianos.
Prandelli se acordó rápidamente de la historia "azzurra" y mandó construír el "cerrojo" -a la cancha Diamanti y Thiago Motta- pero sin negarle a su equipo la oportunidad de explotar los contragolpes, donde varias veces se malogró el 3 a 0.
Finalmente, Alemania desesperó. La apuesta por Klose, quien ingresó al entretiempo, no pagó, pese a los esfuerzos del atacante. Replegada, Italia hizo desaparecer a Özil, Khedira y Schweinsteiger y, cada vez que lo necesitó, encontró salida clara con Pirlo.
El descuento alemán llegó muy tarde -un penal anotado por Özil a los 92 minutos- y la hazaña germana no pudo ser. Italia, la nueva y la de siempre, irá por otro título europeo.
C.Prandelli:
"Fue un partido increíble; hicimos todo lo que habíamos planificado".
J. Löw:
"Perder en semifinales dos veces contra el mismo equipo es decepcionante".
LA CIFRA
15
VICTORIAS tiene Italia ante Alemania, entre ellas la final mundial 82 y las semis del 70 y `06.
LA ESTRELLA
Andrea Pirlo
Hizo todo lo que su selección necesitó. Juega y hace jugar.