Medio siglo de la cuna de campeones del norte

| Una multitud disfrutó de la fiesta y pobló las tribunas del añejo escenario deportivo de Tacuarembó

TACUAREMBO | D. LOPEZ MOROY

El deporte de Tacuarembó vivió la gran fiesta que estaba esperando hace varios días, "los 50 años del Estadio Raúl Goyenola", obra realizada e inaugurada en 1955.

La celebración fue organizada por la Intendencia Municipal, la Asociación de Fútbol local y el Tacuarembó F.C., demostrando que por algo Tacuarembó ha logrado ser ejemplo en la historia de la OFI con siete torneos del interior conquistados y desde que participa en el fútbol profesional el que más público lleva a las canchas después de los grandes, tanto jugando de local como de visitantes en Montevideo. Habiendo participado, además, en dos liguillas Prelibertadores de América porque como dijo el intendente Darío Ferraz, al hacer uso de la palabra, "los tacuaremboenses sentimos algo muy particular por nuestros colores y cuando el deporte nos convoca nunca existieron divisiones, por eso festejamos medio siglo de este Estadio maravilloso, construido por el Arq. Walter Domingo en la administración del intendente Goyenola. Y se hizo con recursos propios del municipio y obreros de nuestro terruño, a lo que posteriormente se construyó el Velódromo y la Pista de Atletismo.

PRESENCIAS. El día de la inauguración jugaron las selecciones de Tacuarembó (3) y Florida (2) y como partido de fondo Nacional (1) y River (0), entonces, estuvieron presentes el actual presidente del cuadro de la dársena, Juan J. Tudurí y el delegado de Nacional, Dr. Hernán Navazcués, como así también el primer Profesor de Educación Física que llegó a Tacuarembó, Ciro Brazeiro.

Fue una fiesta inolvidable, recibieron medallas y camisetas varios de los jugadores que estuvieron en el partido inaugural, como también así los familiares de los que ya no están.

Como si eso fuera poco, el triunfo de Tacuarembó por 3 a 1 frente a River Plate le dio el colorido y la alegría a un estadio rebosante de público con la bandera Roja y Blanca flameando en lo más alto, recordando como hasta hace poco tiempo, la figura de Don Raúl Goyenola que siempre acompañó a Tacuarembó en cada cancha que jugó en Montevideo, pero el día que se fue de éste mundo, lo hizo sabiendo que el estadio lleva su nombre, que el pueblo le agradeció en vida, después de tantas gestiones y consultas legales que pudo lograr el ex intendente Eber Da Rosa en el año 1998.

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