Miramar Misiones intentó apostar al juego colectivo (a veces le salió), por lo que no hubo figuras sobresalientes. Ricardo Varela se mostró dinámico y veloz entre los zagueros visitantes, y hasta convirtió el gol de la apertura.
Adrián Speranza fue, si acaso, el enlace ideal para buscar al mejor delantero bien ubicado. Hizo el pase justo, a modo de centro, para el gol de Granoche y tuvo un remate peligrosísimo, que atajó Obelar.
José Bolón fue un patrón en el mediocampo, donde recuperó y entregó con criterio, evidenciando oficio.
Por el lado de Villa Española, se destacó el seleccionado Daniel Hernández por estar en todos lados, por animarse a rematar desde fuera del área dos y hasta tres veces. Por si fuera poco, también marcó.
Carlos Delgado fue apoyo permanente de los delanteros, y arriba Angel Gutiérrez fue un infierno para los zagueros "cebritas". El 9 anotó los dos goles del "Villa", uno con un disparo contra un palo desde larga distancia y el otro con una definición soberbia por arriba del arquero. De todas formas, no le alcanzó.