JOSE MARIA BELLO
Nacional dejó por el camino otro rival. No era uno más ya que luego de todo lo que pasó durante y post-clásico era muy importante el triunfo para afianzarse en la punta del campeonato. Pasó Miramar Misiones y el tricolor volvió airoso al liderazgo del Uruguayo Especial.
Su técnico, Martín Lasarte, ha logrado mantener el equipo invicto y camino al título y eso no es poca cosa.
—Dieron otro paso importante...
—Fue importante sí, pero ni más ni menos importante que todos los que hemos dado hasta ahora. Todavía falta mucho para finalizar.
—Te decía que había sido importante por todo lo que había sucedido durante la semana.
—Puede ser, pero nosotros no le dimos mucha trascendencia ni a lo ocurrido ni a los dimes y diretes que han circulado, lo nuestro es trabajar y a eso nos remitimos.
—¿No han hablado nada por ejemplo de los arbitrajes?
—No te puedo negar que lo hemos hecho pero fue en forma casual, porque el martes estuvimos en el gimnasio y allí salió el tema pero nada más, aunque quizás entre los muchachos hayan seguido hablando del tema.
—¿Te preocupa el tema arbitral?
—Como todas las cosas que rodean al partido, pero no es algo que me haga perder el sueño. Yo lo que veo que se ha perdido diálogo con los jueces. Antes, cuando yo jugaba, era muy diferente. Recuerdo una vez, cuando recién había debutado en primera, nos arbitró Ramón Barreto y a mí se me fue un poco la pierna y le entré medio duro a un rival. Levanto la cabeza y veo que Ramón venía derecho a mí apuntándome con el dedo índice y me dije, me expulsó. Cuando se arrimó, con la misma violencia que venía agitando su brazo me dijo: "pibe tranquilícese, recién debuta ¿se quiere hacer echar?". Eso es lo que se ha perdido, el diálogo casi amistoso. Es más: creo que si eso se diera, no solo superaríamos muchos enfrentamientos sino que los jugadores también acatarían de otra manera los fallos.
—¿Le vas a pedir a Viera que no grite más los goles a la tribuna?
—No, específicamente eso no se lo voy a pedir pero sí voy a hablar con él para contarle experiencias de mi época de jugador y las cosas que he hecho, buenas y malas. Creo que eso va a ser más provechoso que pedirle que no haga ciertas cosas.
—¿Y ahora qué?
—Hay que seguir ganando porque falta mucho y los rivales, como tiene que ser, están al acecho. Yo escucho decir que Fulano tiene partidos más accesibles que otro y me causa gracia. En nuestro fútbol ya no hay partido ganado de antemano y si no para ejemplo mirá nuestro futuro. Ahora viene Cerrito que la fecha pasada empató con Danubio, después nos toca Fénix a quien Defensor le ganó apenas y terminamos con Rocha que es el mejor equipo del interior.
—¿El rival es Defensor?
—Nacional le lleva la ventaja a Defensor y Peñarol que ya no depende de sí mismo. Si nosotros ganamos los tres partidos somos campeones. En cuanto al rival, puede que Defensor sea el más directo ya que si nosotros perdemos y ellos ganan quedan primeros y Peñarol no, pero prefiero pensar en lo nuestro. Además no me siento tan capaz como para resolver nuestros problemas, estudiar a los próximos rivales y todavía ocuparme de dos equipos con los cuales ya jugamos.
Nuestro objetivo es salir campeones y en eso estamos. Luego veremos si lo podemos lograr.