CARLOS MONTAÑO
-¿Cómo están?
-Calientes, pero un poco mejor que el domingo pasado. Lo que sucedió contra Rampla fue muy feo. Hablamos de lo errores entre todos y no hay secretos. Debemos recuperarnos.
-¿Cambió algo en los entrenamientos?
-Como que intentamos dar más en lo mental y en lo físico. Tenemos que llegar bien preparados al partido del sábado.
-Cerro Largo parece ser un rival accesible.
-No podemos subestimarlo. Va a enfrentarnos con la motivación de medirse por primera vez con equipo grande. Sus jugadores lo encararán con entusiasmo y hambre de gloria.
-Desde que debutó en el 2006 en Primera no paró de sufrir.
-Me tocó vivir de las más feas. Caer en una final con Danubio y en la definición del Uruguayo con Defensor fueron cosas dolorosas, pero jugar en Peñarol es un orgullo aún cuando sufrís.
-¿Jugar de lateral izquierdo representa un gran sacrificio?
-No, todos queremos estar entre los once. Me ha tocado jugar en toda la defensa y en el mediocampo por izquierda y por derecha. Tuve rendimientos y siempre bien claro que el equipo está por encima del aspecto personal.
-Se cuestiona a Darío Rodríguez por su falta de velocidad. ¿Eso lo sienten en la defensa?
-Ni lo siento ni estoy de acuerdo con eso. ¿Lento? Para mi Darío es palabra mayor. Me ayuda mucho y me ordena constantemente. Acá no juega ni el lento ni el rápido. Hay que ser veloz de cabeza y Darío lo es. Todos tenemos días buenos y malos.