JOSÉ GALLO
Como ese señor que habiendo pasado ya los setenta abriles se acomoda el sombrero frente al espejo, el Estadio Centenario no deja que su edad (va a cumplir 77 en julio) sea excusa para lucir mal.
Por eso ayer en la mañana presentó al público su nuevo look, tras haber pasado por el "cirujano". Fueron sólo unos retoques, apenas adelantos de los cambios grandes que necesita para seguir existiendo, pero sirven para ver con otros ojos al Monumento al Fútbol Mundial.
La reinauguración mostró la nueva pintura de todas las tribunas del estadio, coloreadas ahora con un degradé de tonos azules, que comienzan con uno muy oscuro en el primer anillo, pasan a uno más claro en el intermedio y culminan con el celeste en el tercero.
"Esos colores iban directamente emparentados con los colores del fútbol uruguayo y queríamos un celeste para Uruguay", explicó el director de CAFO, Mario Romano, quien agregó: "las escaleras y los balcones van de un color gris luminoso que le dan mucha vida al azul, tanto de día como de noche, porque por las luces de neón de la Torre de los Homenajes resalta aún más el color de las tribunas".
El reacondicionamiento en esta etapa incluyó la colocación de las butacas que faltaban, los techos y la pintura de los palcos VIP, los muros verdes que se encuentran tras los arcos y los cubre parlantes.
"CAFO fijó un plan de obras anual y estamos muy contentos porque lo venimos cumpliendo mucho mejor de lo que pensábamos", comentó Romano a El País y luego añadió: "cuando nos pusimos a pintar las tribunas era un monstruo, pero queríamos llegar al comienzo de la actividad 2007. Algunos pensaban que éramos demasiado optimistas, pero llegamos. Por eso hoy hicimos una presentación muy modesta, muy humilde, pero presentación al fin, porque estamos orgullosos".
El trabajo comenzó con la adquisición de una máquina hidrolavadora que limpió las tribunas ayudando a que la pintura se adhiera mejor, resista más y tenga mayor duración.
Aunque la liquidación final aún no está terminada, el costo total de las obras estará entre los 400 mil y los 500 mil pesos uruguayos (entre 15 mil y 20 mil dólares).
Según Romano los trabajos "no se plantearon por etapas sino por obras a realizar" y en esas obras hay tres que se destacan por sobre las otras: el techo del palco alto, el tablero electrónico y la reparación de las juntas de dilatación del Estadio.
El más adelantado es este último punto, dado que ya se nombró una comisión comandada por los ingenieros Pérez y Berta que comenzará a trabajar en las próximas semanas.