Le dio un poco de Púa

| El DT lo maquilló; quedó la duda de si Peñarol puede cambiar la cara

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El País

JORGE SAVIA

Los que ganan, empatan o pierden son los jugadores adentro de la cancha. Se sabe. Un técnico, además, con tres días de trabajo, no puede hacer magia.

Sin embargo, la expectativa estaba centrada en Víctor Púa ayer de tarde; incluso -algo raro en fútbol- tanto o más, quizá, que en el resultado, que fue el triunfo ajustado de Peñarol sobre Tacuarembó, al fin y al cabo.

En ese escenario, entonces, este "nuevo" Peñarol empezó levantando aplausos, frescos, de esperanza, de parte de su hinchada, y también jugando como para enojar a la gente de CAFO, porque su plasmada y notoria intención de manejar la pelota a ras del piso, tanto en corto como en largo, amenazaba "gastar" el césped muchísimo más de lo que era habitual cuando jugaban los aurinegros en el Centenario.

Ojo, esto último no implica un juicio de valor; simplemente establece que este Peñarol de Púa eligió un camino diferente, que en los 45` iniciales fue transitado, básicamente, por las subidas limpias de Robson, las apariciones endiabladas de Ramis y los pases de Pacheco y las pelotas que fue a buscar, devolvió y bajó Braian Rodríguez, siempre por la franja derecha del ataque.

Peñarol, entonces, no daba un show; pero creaba, llegaba y ahí, al no definir en forma adecuada, empezó a mostrar otra cara, que quién sabe si Púa puede cambiar, porque ese es uno de los aspectos en el que más rige aquello de que los que deciden son los jugadores adentro de la cancha.

A poco de empezar el complemento, que se inició con la tónica de la primera parte, Pacheco capitalizó un outball sacado por Robson, y tras una pifia de Martínez al intentar cortar el pase, se produjo el gol de Ramis; pero a partir de ahí Peñarol entró a quedarse, a dejar espacios, a perder los mano a mano y-como ya había ocurrido en una jugada que armó Nicolás Pereyra en los 45` iniciales- Tacuarembó, con el ingreso de Nicolay, le llegó muy fácil, pero Sosa, con 4 atajadas en otros tantos minutos, evitó el empate.

Después, con la expulsión de Pozzi, el visitante quedó con 10 y Peñarol, más aliviado y "refrescado" con un par de cambios, volvió al ataque, para descubrir allí otra parte de esa cara que quién sabe si el nuevo técnico puede hacer algo más que lo que hizo ayer, que fue maquillarla: erró goles por falta de clase.

El entrenador, pues, le dio un poco de Púa a Peñarol. "Rompió los ojos". Y Peñarol ganó. Algo es algo.

Las cifras

4 jugadas de gol tuvo Tacuarembó a los 61`, 62`, 63` y 64`; tres las atajó Sosa, la restante fue errada por Refatti.

2 minutos fue el lapso en el que Pozzi se ganó dos tarjetas amarillas, cuando parecía estar "al caer" el empate.

Las estrellas

Jonathan Ramis

Hizo el gol del triunfo y, con velocidad, tanto por afuera como por adentro, resultó penetrante.

Sebastián Sosa

En el segundo tiempo hizo varias tapadas claves, que evitaron el empate. Determinante.

Nicolás Pereyra

Equilibrado. Marcó y ordenó el armado. Hizo la mejor jugada de la tarde.

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