Las claves de un partido que Peñarol padeció ante Deportivo Maldonado y la charla clave de Olivera con Aguirre

El equipo aurinegro la pasó mal en el Campus Municipal fernandino y rescató un empate en un encuentro que tuvo a Washington Aguerre como figura excepcional.

Leonel Jaime defendido por Maximiliano González en el partido entre Deportivo Maldonado y Peñarol
Leonel Jaime defendido por Maximiliano González en el partido entre Deportivo Maldonado y Peñarol.
Foto: Leonardo Mainé.

Peñarol la sacó barata. En un partido que era clave por la Tabla Anual, el equipo de Diego Aguirre estuvo muy lejos del rendimiento que había mostrado tras el regreso de la actividad y se vio ampliamente superado por un Deportivo Maldonado al que solo le faltó el gol para quedarse con los tres puntos.

El Campus Municipal de Maldonado fue testigo de cómo el local arrancó el partido con una intensidad pocas veces vista en un timorato fútbol uruguayo que por lo general carece de propuestas ofensivas, pero que tiene en el equipo del argentino Gabriel Di Noia a un fiel apóstol de esa filosofía en la que siempre se mira el arco rival.

Es que el fernandino fue un verdadero aluvión y cuando ni siquiera se había cumplido el primer minuto de partido, Renato César tuvo la primera chance clara con una bomba que desactivó Maximiliano Olivera en un gran esfuerzo defensivo.

Pero la cosa no quedó ahí. Había mucho mas. El Depor le generó a Peñarol cinco situaciones de gol en los primeros 10 minutos y obligó al equipo de Diego Aguirre a un cambio de sistema: pasó de la línea de tres defensores a la de cuatro porque los problemas se repetían.

De todas maneras y si bien hubo ajustes, la solución no pasó por ahí porque ya sin ser ese aluvión de los primeros minutos, cada llegada del equipo local traía peligro sobre el arco de un Washington Aguerre que en ese inicio de partido comenzó a transformarse en figura, algo que terminó de confirmar en el complemento con grandes intervenciones.

En el medio había algo que también preocupaba a Peñarol y era cómo el plan defensivo de Deportivo Maldonado le impedía al Mirasol generar fútbol.

Con una zona de volantes dinámica, con ganas, energía, solidaridad y mucho coraje y determinación, el conjunto fernandino se impuso en ese rubro y la brecha entre volantes y delanteros del aurinegro fue grande.

Facundo Tealde perseguido por Maximiliano Olivera en el partido entre Deportivo Maldonado y Peñarol
Facundo Tealde perseguido por Maximiliano Olivera en el partido entre Deportivo Maldonado y Peñarol.
Foto: Leonardo Mainé.

Eso también provocó que a los 18’, Maxi Olivera corriera más de 45 metros con el juego parado para ir hasta el banco de suplentes e intercambiar conceptos con Diego Aguirre y Juan Verzeri. “Nos estaban ganando la espalda de los dos volantes y quería saber qué veían ellos. Ahí pasamos a otra formación para ajustar”, dijo el capitán luego en zona mixta.

Pero a los problemas defensivos se le sumó una amonestación peligrosa a Lucas Ferreira y la Fiera decidió sacarlo en el entretiempo para que ingresara Brian Barboza. Leandro Umpiérrez entró por Abel y Peñarol volvió al clásico 1-4-2-3-1 de Diego Aguirre para buscarle la vuelta de rosca al partido.

Defensivamente lo logró porque los ajustes se sumaron al cansancio de algunos jugadores del rival que complicaron y mucho en la primera parte. Empezaron a aparecer espacios y Leonel Jaime tuvo algunas apariciones interesantes, aunque ninguna fue determinante.

Atajada de Washington Aguerre en el partido entre Deportivo Maldonado y Peñarol
Atajada de Washington Aguerre en el partido entre Deportivo Maldonado y Peñarol.
Foto: Leonardo Mainé.

Peñarol tuvo chances de gol pero no contó con la efectividad de otros encuentros y en su arco, tuvo una figura clave como Washington Aguerre, quien cada vez que lo exigieron, respondió a la altura y redondeó su mejor partido en lo que va del 2026.

Deportivo Maldonado fue el que, sin dudas, hizo más méritos para llevarse la victoria y solo le faltó lo más importante: el gol.

Peñarol, por su parte, se vio obligado al cambio de sistema, falló en la generación de fútbol y a pesar de que defensivamente la pasó mal, mantuvo el arco en cero, pero aprontó el clásico con más dudas que certezas.

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