Está bien que Viera tuvo mucho que ver en la conquista tricolor del torneo Apertura y que los goles de Medina y Abreu abrieron un surco grande en las defensas contrarias, pero hay sobre todo un gran responsable en este nuevo título de Nacional: Hugo De León, el técnico que volvió para situar una vez más a su equipo al tope en lo local.
Nacional venía de una racha deportiva negativa con Ostolaza como técnico, que haciendo un flojísimo torneo Preparatorio dejó al equipo muy lejos en la tabla anual.
Es cierto que en esta nueva etapa de De León hubo algunas incorporaciones valiosas, como las de Ligüera y el propio Abreu, pero de todas formas es indiscutible que fue sobre todo la mano del técnico la que devolvió a Nacional el rumbo ganador.
Ese mismo técnico que tiene vedado ingresar a la cancha y que está confinado a dirigir desde la tribuna por no tener título habilitante ha demostrado en los hechos tener conocimientos suficientes como para llevar a su equipo a la cúspide en lo local
¿No será quizás tiempo para reconsiderar ciertas situaciones más allá de las estrictas medidas reglamentarias?