Peñarol tuvo su día. Un cumpleaños a lo grande. Es que 120 años no se cumplen todos los días y para celebrarlo el carbonero festejó con todo.
Ante un estadio colmado, con más de cuatro horas de fiesta y con un triunfo ante San Lorenzo como broche, Peñarol celebró ante su gente y con sus glorias un nuevo 28 de setiembre.
La jornada arrancó temprano en el Centenario, que sobre las 19:00 horas ya lucía un marco impresionante. Miles de hinchas colmaron las tribunas para vivir una jornada que quedará en el mejor de los recuerdos, tanto de la gente como de los protagonistas.
El pasado y el presente del club tuvieron sus reconocimientos y Peñarol se dio el lujo de homenajear a los jugadores que hicieron grande el club.
Con Luis Albero Carballo y Fernando Villar como maestros de ceremonias, la fiesta arrancó con el reconocimiento para los jugadores que ganaron el último quinquenio.
Pablo Javier Bengoechea, el "Bola" Lima y el "Marujo" Otero, por mencionar algunos, recibieron sus medallas.
Luego, fue el turno de los ganadores de la Libertadores de 1987, que tras recibir su merecido reconocimiento le dieron paso a los ganadores del 82.
Tito Goncalvez, Eduardo Pereira y hasta un emocionado maestro Tabárez estuvieron entre los homenajeados.
Tras las medallas, llegó el turno del show. Primero un emocionante video sobre la historia de Peñarol marcó el clima en un Centenario en penumbras, que se engalanó con un impresionante espectáculo de rayos láser y fuegos artificiales.
Así, tras más de dos horas de fiesta, llegó el turno del fútbol. Del amistoso ante San Lorenzo y de volver a ver los ídolos del club. Los de hoy y los de ayer, porque el partido dio para todo.
El carbonero arrancó con un elenco casi titular y en apenas 20 minutos logró sacar diferencia. Primero Zalayeta y luego Zambrana pusieron las cosas 2 a 0, dejando todo pronto para que la fiesta fuese completa.
Es que con dos goles a favor, Gregorio comenzó a meter mano en el equipo.
Los momentos más emocionantes, sin dudas, estuvieron con los ingresos de Gerardo Alcoba (que se recupera de una larga lesión), Pablo Javier Bengoechea, que hizo explotar al estadio y Fernando Morena.
Pero además, hubo tiempo para el ingreso del "Marujo" Otero, Ruben Paz y hasta tres hinchas, que ganaron un sorteo para estar con sus ídolos.
Adentro y afuera de la cancha la fiesta fue total. Peñarol tuvo el mejor de sus cumpleaños: festejó, homenajeó a sus ídolos, lo compartió con su gente y además ganó.