Hechos, títulos y curiosidades de los técnicos mundialistas uruguayos

Juan López

COPA DEL MUNDO

La Celeste tuvo diez entrenadores en las 13 Copas del Mundo que jugó hasta ahora

De los diez entrenadores que dirigieron a Uruguay en la Copa del Mundo, cuatro eran además preparadores físicos, tres fueron campeones de la Copa Libertadores, dos practicaron boxeo y uno era extranjero. Y hay quien ostenta un récord mundial que nadie ha podido batir en 92 años.

Cuatro de ellos estuvieron en más de un mundial pero uno solo lo jugó como futbolista y después trabajó como técnico. Y otro viajó una vez como preparador físico y la otra como técnico principal.

En las 13 campañas mundialistas celestes realizadas hasta ahora (Qatar será la número 14) los entrenadores fueron Alberto Suppici en 1930, Juan López en 1950 y 1954, el triunvirato Hugo Bagnulo-Roberto Scarone-Juan López en 1962, Ondino Viera en 1966, Juan Eduardo Hohberg en 1970, Roberto Porta en 1974, Omar Borrás en 1986, Óscar Tabárez en 1990, 2010, 2014 y 2018 y Víctor Púa en 2002.

EL PIONERO. Alberto Suppici tiene un lugar ganado en la historia como el primer entrenador que ganó una Copa del Mundo. Pero también fue el más joven, con solo 32 años. A esa edad, la mayoría de los futbolistas sigue en actividad y no es común que los entrenadores no hayan sido jugadores antes, por lo cual no será sencillo batir su marca.

Este profesor de Educación Física coloniense no tuvo actuación como jugador, pero en cambio practicó atletismo y boxeo. Como DT de fútbol trabajó además en Wanderers y Peñarol. Y fue el jefe de la delegación uruguaya en los Juegos Olímpicos de Londres 1948. Un deportista completo (también fueron preparadores físicos López, Viera y Borrás).

VEINTE AÑOS. Juan López está identificado como el DT campeón en Maracaná 1950, pero además estuvo en todos los mundiales a los que concurrió Uruguay hasta 1970. Fue técnico principal en Suiza 1954, integró la tripleta ya mencionada en Inglaterra 1966 y se desempeñó como ayudante técnico en 1966 y 1970. Entre sus clubes, estuvo vinculado largamente a Central y además fue campeón uruguayo con Peñarol en 1953-1954. Y llegó a dirigir la selección de Ecuador en 1957.

Dos datos poco conocidos de su vida: 1) para ir al Mundial del 50 pidió licencia en su empleo de supervisor de ventas en Carrau y Cía; tres días después del Maracanazo estaba marcando tarjeta a las 7 de la mañana; 2) era ferviente católico y se vinculó a los oratorios de los Talleres Don Bosco, según informa la web religiosa Aleteia.org.

INSOLITO. ¿Cómo se llegó a ese extraño triunvirato de 1962? Dos meses antes del Mundial de Chile, Uruguay hizo una gira por Europa. Los resultados fueron adversos y la AUF cesó al técnico Juan Carlos Corazo cuando regresó a Montevideo.

Para reemplazarlo, con el torneo ya encima, se designó a Bagnulo (que era el DT de Nacional), Scarone (dirigía a Peñarol) y a López por su prestigio desde Maracaná. El sistema no funcionó bien y la Celeste fue rápidamente eliminada.

Bagnulo fue todo un personaje y los clubes que dirigió forman una larga lista. Como Suppici hizo boxeo en su juventud: empezó en la academia Soviet, que luego pasó a llamarse Boxing Club Palermo. Existe infinidad de anécdotas sobre su apego por las cábalas. El gran José Sasía relataba una historia de cuando tuvo a “El Hugo” como DT en Defensor: los hacía gritar “¡Viva Batlle!” durante los entrenamientos.

Scarone, por su parte, fue futbolista en las décadas de 1930 y 1940, pero la mayor fama la obtuvo como entrenador, dirigiendo a equipos de toda América durante casi 30 años. Fue campeón con los aurinegros y Nacional. Y también dirigió a la selección de Perú en la Minicopa de Brasil 1972 y las eliminatorias para el Mundial 1974. En ese país se convirtió en leyenda cuando llevó al Universitario a la final de la Libertadores 1972.

EL OBRERO. Durante años, en el fútbol uruguayo nadie pensaba en procesos largos de selección. Por ejemplo, la clasificación para Inglaterra 1966 la obtuvo Rafael Milans, pero al Mundial fue Ondino Viera.

Más conocido simplemente como Ondino, tenía entonces 65 años y una larga trayectoria en el deporte, que empezó como preparador físico, incluyó un emblemático equipo de Nacional a mediados de los 50 y una vasta actuación en Brasil, donde afirman inventó el 4-2-4. Y no dejó de trabajar: lo hizo hasta 1978, con 77 años, en Liverpool.

También estuvo vinculado al Mundial de 1930 desde un puesto menos notorio pero importante: trabajó como obrero en la construcción del Estadio Centenario.

CORDOBÉS. Juan Eduardo Hohberg fue el primer profesional nacido en otro país (era argentino, de Córdoba) que condujo una selección uruguaya, aunque estaba nacionalizado e incluso había defendido a la Celeste en Suiza 1954. Justamente es el único de esta lista que supo lo que es una Copa del Mundo como jugador.

Él y Porta fueron los técnicos mundialistas celestes que en su etapa como futbolistas pueden presentarse como verdaderos cracks. Pese a ser un símbolo de Peñarol, no tuvo problemas para dirigir a Nacional en 1976. Volvió después a la selección pero no logró clasificarla para Argentina 1978. Se radicó más tarde en Perú, donde falleció.

"ITALIANO". Roberto Porta, en tanto, es el único que jugó por dos selecciones: la uruguaya (ganó la Copa América en 1942) y la italiana, antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando defendía al Inter-Ambrosiana. Tampoco estuvo cuando la Celeste se clasificó al Mundial: había dirigido Hugo Bagnulo, que no fue ratificado para ir a Alemania 1974.

RECIENTES. Omar Borrás estuvo en Inglaterra 1966 como preparador físico de Ondino y en México 1986 como técnico principal. Al igual que Suppici, no tuvo una carrera como futbolista, pero sí buenos antecedentes como DT antes de asumir en la Celeste: el Huracán Buceo del “boom” 1de 970 y Wanderers cuando fue el primer chico clasificado a la Libertadores (1975). En este equipo dirigió a Óscar Tabárez, entonces un fuerte zaguero, cuyas posteriores campañas al frente de la celeste son muy conocidas y valoradas, además de su profesión anterior como maestro de escuela.

Alcanza un dato: Tabárez estuvo en cuatro mundiales, algo que en el resto del mundo solo consiguieron el alemán Helmut Schöen y el inglés Walter Winterbottom.

Además, antes de conducir a la selección mayor trabajó en la juvenil, algo que también hizo Víctor Púa. Precisamente, los buenos trabajos en esos equipos determinaron que Púa fuera designado por la AUF a mitad de camino rumbo a Corea-Japón 2002, tras la renuncia del argentino Daniel Passarella. Y logró el objetivo.

LAUROS. En cuanto a títulos conseguidos, además por supuesto de los mundiales de Suppici y López, hubo tres campeones de la Libertadores: Scarone, Bagnulo y Tabárez, todos con Peñarol. Bagnulo, Borrás y Tabárez además ganaron la Copa América.

A esta lista de 10 sumará en pocas horas Diego Alonso, con su propia historia y sus propios méritos.

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