El empate por 3 a 3 entre el Napoli y la Juventus de ayer dejó una imagen más que curiosa. El eslovaco Marek Hamsik metió un penal, lo festejó como loco y se lo anularon. En el segundo intento lo erró.
El cuñado de Gargano salió corriendo hacia el tunel, se metió junto al uruguayo y al salir se percató de la decisión del juez.
Como si fuera poco, en el segundo intento lo erró.
Después se sacó la espina y marcó un gol, pero el festejo no pudo ser completo.