Gregorio tiene la fórmula para "curar" los males

| "En Peñarol nunca hay poco, siempre hay mucho, pero hay que mejorarlo", señaló el técnico

REGRESO. Gregorio Pérez volvió a calzarse el buzo de entrenador de Peñarol como en 1993, 1997 y 2002, y se renueva la esperanza. 200x172
REGRESO. Gregorio Pérez volvió a calzarse el buzo de entrenador de Peñarol como en 1993, 1997 y 2002, y se renueva la esperanza.

GONZALO ETCHEVERRY

Pasados 10 minutos de las tres de la tarde de ayer se consumó un regreso muy esperado por los hinchas y por la directiva aurinegra, el del técnico Gregorio Pérez.

Al igual que en 1993, cuando inició su primer ciclo en Peñarol, bajó, con su tranco cansino pero seguro, el camino que separa la concentración de la cancha principal del predio aurinegro.

Lo hizo para iniciar su primera práctica al frente de un plantel que, vaya casualidad, también tiene muchos puntos en común con el de 13 años atrás pero cuyo mal momento, fue y es el más evidente.

Por eso en Los Aromos se respiraba un aire especial y mucha gente, no sólo los fanáticos de siempre, y un fuerte número de directivos, se dieron cita para recibir al responsable de las últimas alegrías aurinegras.

"No sé qué es más complicado si este regreso o mi primera etapa en 1993, los tiempos han cambiado", dijo Gregorio al término del primer entrenamiento al frente de Peñarol.

"Es cierto que de un tiempo a esta parte no se lograron cosas importantes. Las cosas no se dieron, por distintas razones, y hoy la realidad es que Peñarol no está pasando por un buen momento. Esperamos encauzar las cosas y volver a ganar partidos y campeonatos. Es una deuda que Peñarol tiene como equipo grande y que nosotros tenemos que saldar", agregó.

En el primer entrenamiento, donde los que llevaron la voz de mando fueron sus colaboradores Guillermo Sanguinetti y Modesto Turrén, sólo estuvieron presentes 18 jugadores con la única novedad de Nelson Olveira que regresa al club de sus amores tras cinco años.

La idea del flamante técnico es conformar un plantel de 24 jugadores y para ello aguarda expectante la llegada de algunos refuerzos. ¿Nombres? Varios. A los ya sabidos del argentino Ruben Capria y el arquero de Rentistas Oscar Castro, entre otros, se le sumó el del zaguero Damián Macaluso que finalizó su contrato con el Cesena de Italia.

"Tengo confianza de que las incorporaciones lleguen lo antes posible. Hablamos de cinco o seis jugadores nuevos pero llegado el momento van a saber los nombres", declaró Gregorio.

Ante la consulta de si se necesita mucho porque hay poco, Gregorio enfatizó que "en Peñarol nunca hay poco, siempre hay mucho. Hay que mejorarlo".

Sobre la receta para sacar al equipo del pozo, el técnico señaló que "este es un grupo joven y como tal hay que protegerlo, apoyarlo y convencerlo de sus condiciones porque por algo están en Peñarol". Volvió Gregorio, para muchos, "el exorcista".

Una charla

Previo al inicio de su primer entrenamiento al frente del plantel aurinegro, Gregorio Pérez tuvo una extensa conversación con el grupo a puertas cerradas. Fue su carta de presentación en la intimidad de Los Aromos en donde ya se vio su mano: el entrenador de arqueros, Ladislao Mazurkiewicz, permitió a la prensa seguir las instancias de la práctica desde un lugar mucho más cercano al que habitualmente se hacía, algo que en los últimos tiempos no sucedía.

Carta del arquitecto Vito Atijas

Recibimos y publicamos del arquitecto Vito Atijas.

Sr. Director de la Sección Deportiva del diario El País.

Sr. Jorge Savia,

De mi consideración:

En vuestra edición dominical del 9.7 se publica un extenso reportaje al Sr. Nelson Gutiérrez, realizado por el periodista José Mastandrea.

No es mi propósito referirme al tema desarrollado en dicho reportaje.

Sin embargo me veo obligado a intervenir ante una afirmación del entrevistado donde señala que el arquitecto Atijas tiene un 50% del pase de un jugador y hay que hablar con él para la transferencia (sic) y agrega como regalo que esa actividad me produciría beneficios.

Es una pena que el Sr. Nelson Gutiérrez, antes de lanzar semejante infundio a la opinión publica no se hubiese informado un poco más, dado que lo afirmado por él es insostenible y disparatado.

Por suerte no se pregunta el reporteado, a qué me dedico, cosa que con mucho orgullo le podría contestar.

Atte.

Arqto. Vito Atijas

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