Ganar y gustar, el deber inglés

Nuremberg - Sven Goran Erickson repetirá la dupla conformada por el gigante Peter Crouch y el bajito pero talentoso Michael Owen en la ofensiva de Inglaterra para enfrentar hoy a Trinidad y Tobago, lo que supone la ausencia (al menos en la oncena inicial) de Wayne Rooney, quien probablemente juegue los últimos minutos del compromiso en el que los británicos pueden asegurar la clasificación a octavos de final si ganan y empatan Suecia y Paraguay más tarde.

"Rooney está listo para jugar. Dejen que lo consulte con la almohada, pero no creo que deba jugar 90 minutos ya", aseguró el sueco entrenador de los ingleses. De cualquier modo, esto no debilita el claro favoritismo del conjunto europeo, que volverá a contar en sus filas con el poderoso mediocampo formado por David Beckham, Steven Gerrard y Frank Lampard, quienes quedaron en deuda en el debut ante Paraguay pero que en cualquier momento pueden desequilibrar. "Somos mejores jugadores de lo que mostramos ese día y podemos jugar mejor que eso", afirmó Beckham.

Trinidad y Tobago es la Cenicienta del grupo B, pero sería un gran error por parte de Inglaterra subestimarlo. Y si no que lo diga Suecia, que jugó todo el segundo tiempo con un hombre de más el día del debut y pese a tener a los renombrados Ljumberg, Ibrahimovic y Larsson en ofensiva debió conformarse con un empate a 0, pues la defensa centroamericana se mostró muy sólida.

El holandés Leo Benhakker, seleccionador de los trinitarios, no le teme a Inglaterra, a la cual no considera candidata al título. "Inglaterra tiene grandes jugadores pero no gana los torneos y hay que preguntarse por qué. Es como Real Madrid. Usted puede contar con todas las estrellas del mundo, pero si no juegan en función del equipo no sirve de nada", advirtió. La suspensión de Avery John le obliga a implementar un cambio en defensa. Su lugar será ocupado por Atiba Charles.

Las esperanzas ofensivas de Trinidad y Tobago están cifradas en el veterano Dwight York (34 años), ex compañero de Beckham en Manchester United y actualmente defendiendo al Sydney de Australia. "Siempre soñé jugar contra Inglaterra", dijo el artillero. "Creía que ya había perdido la oportunidad y tenerla ahora en el máximo torneo me permite enfrentar a jugadores que conozco desde hace tanto tiempo y de los que tengo tan buenos recuerdos", añadió.

Con o sin Rooney, Inglaterra deberá confirmar en Nuremberg por qué llegó con chapa de candidato a Alemania. Asegurarse un lugar en los octavos de final será un gran paso, mayor aun si lo consigue el buen fútbol que está capacitada para desarrollar.

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