CESAR BIANCHI
La evasión es un tema preocupante a nivel nacional, pero más allá de la fiscal, existen otras en el ámbito del fútbol que tienen inquietos a dirigentes de todos los colores.
Al día siguiente del partido que Peñarol disputó ante Danubio el pasado miércoles 1 de octubre en el Estadio Centenario, el Cr. José Pedro Damiani protestó públicamente porque las cifras oficiales decían que sólo se habían vendido 8.500 entradas, cuando hubo estimaciones periodísticas de una presencia cercana a los 20.000 aficionados, y recordó que cuando Peñarol organizaba sus propios encuentros en el Centenario, la evasión era sensiblemente menor.
VOLEO. Ruben González, encargado de Tesorería y jefe de Recaudación de la AUF, dijo a El País que hay muchas estimaciones fuera de lugar. "Para mí, es muy difícil saber o estimar cuánta gente hay en el Estadio. Además, no hay molinetes. Se tiran números al voleo (sic)... Algunos dicen que hay 20.000 personas en un partido, mientras otros creen que hay 10.000 y otros 8.000. ¿Y quién tiene razón?", se preguntó González, quien agregó que "muchos repiten lo que dicen en la radio, y son malas estimaciones".
González entiende que lo necesario es realizar una inspección puerta a puerta de ingreso al escenario, pero dijo que es "imposible", por falta de recursos económicos y humanos. "Hay que tener en cuenta que los menores de 10 años entran gratis, así como los socios del equipo locatario —en ese caso Peñarol—y todos los que tienen carnés de libre acceso", sostuvo.
¿MIOPES?. Por su parte, Fernando Sureda, gerente de la AUF, dijo claramente que "la evasión que hay es escasa, no significativa y estamos luchando contra ella". "Cuando se dicen verdades a medias, son mentiras", manifestó Sureda, aludiendo a la omisión de toda la gente que ingresa por ser menor de 10 años, socia del equipo locatario o portadora de un carné que lo habilita a entrar gratis a ver el espectáculo.
A propósito, hay nueve tipos de carnés expedidos por la AUF destinados a: dirigentes de clubes de Primera División, directivos de divisiones juveniles, jugadores, árbitros, periodistas, fotógrafos de prensa, dirigentes y funcionarios de la AUF. También se venden carnés "protocolares" a un costo de U$S 500 con validez por un año para ingresar a cualquier cancha del fútbol uruguayo.
Hay unos 3.500 carnés circulando —"nos proponemos reducir ese número", dijo Sureda—, de los cuales aproximadamente 1.000 son utilizados por partido.
PARIENTES. "La evasión, a lo sumo, es de 100 personas por partido, que son amigos o parientes de los porteros o boleteros. Está mal, pero son unos pocos y estamos intentando controlarlo", dijo el gerente asociacionista. Para Sureda, los periodistas tienden a sobrestimar la cantidad de gente en una tribuna. De hecho, en el mencionado partido Peñarol-Danubio en el Centenario (donde dirigentes aurinegros estimaron un público de 18.000 personas) hubo a juicio de la AUF unos 12.000 aficionados presentes.
INVESTIGACION. "En la Olímpica caben 19.000 personas y hay 19.000 cuando están una al lado de la otra que al mover los brazos hacen que se le caiga el café al de lado. A veces están dispersos uno de otro y creen que hay la mitad y dicen 10.000, pero hay muchos menos", ejemplificó.
"No sólo Peñarol lucha contra la evasión, también lo hacen los demás clubes y la propia AUF. Luchamos contra la evasión y la reventa de entradas", agregó Sureda, quien dijo que la AUF está trabajando junto a la Policía para erradicar la reventa. Vale decir que la reventa de entradas no está penada por ley. "A veces hay decenas de revendedores y carteles de entradas agotadas en las boleterías. Eso no puede ser. Estamos investigando y trabajando sobre eso con la Policía", añadió.
Huelga decir que todavía no hay resultados a la vista de la citada investigación.
"Los revendedores andan con fajos; ¿cómo los consiguen?"
"Yo tengo testimonios y denuncias de gente que, como no tiene plata para la entrada les da 10 o 20 pesos al boletero o al portero y entra", dijo el Cr. José Pedro Damiani en diálogo con El País. "O el portero les dice: ‘pasá por la puerta tal que estoy yo’", agregó.
"Cuando nosotros organizábamos los partidos, como contra Alianza Lima por la Copa Libertadores hace un par de años, había 42.000 personas y las mismas 42.000 habían pasado por boleterías", sostuvo Damiani, que reconoció que en algunas oportunidades el personal de recaudación era de la AUF, aunque precisó que había fiscales mirasoles en cada puerta para controlar.
"Contra Danubio (el 1 de octubre) la Amsterdam estaba llena y se habían vendido sólo 4.300 entradas cuando esa tribuna tiene una capacidad de 12.000. ¿Cómo puede ser?", preguntó Damiani.
"El Cnel. Matías Vázquez (como neutral de la AUF) había implantado los molinetes en las puertas del Estadio. Pero los rompían". ¿Quiénes? ¿Los hinchas? "No, los interesados", contestó. "Los revendedores tienen fajos de entradas. ¿Cómo las consiguen?", volvió a preguntarse.
Para el contador Damiani "no hay interés en buscar soluciones" al problema de la evasión del pago de entradas. "En el Santiago Bernabéu, del Real Madrid, el hincha no compra una entrada sino una tarjeta magnética y pasa con ella", dijo el titular aurinegro, a modo de ejemplo a tomar.