Un grito de “Seba, Seba” -dirigido a Coates- y un gesto apuntando a las tribunas fue la primera reacción de Daniel Carreño al término del partido donde Nacional ganó ante Progreso en su debut como técnico del Bolso. El mensaje era claro: “Todos a saludar al hincha”. Y es que el público acompañó, aguantó una noche muy fría en Montevideo para estar presente en el estreno de un DT, lo que siempre genera ilusión y que con apenas unos días de práctica saltó al campo de juego con un planteo ofensivo en el que tal vez le costó generar peligro real de gol.
“Costó, es difícil hablar porque para mí esto recién empieza. Me voy contento por los tres puntos. Estamos jugando con un poco de nervios y el campeonato que se nos estaba yendo”, admitió el técnico que tuvo diálogo constante con los futbolistas, con los que estaban adentro, pero también los que estaban como relevos.
“Hay cosas por mejorar, sobre todo en los últimos metros, el equipo salió con mucho ímpetu, pero nos falta eso. Los partidos van a ser así, se van a cerrar y se nos va a complicar, pero tenemos que buscarle la vuelta”, subrayó el DT que no se puso colorado para hacer tres cambios para el complemento ni para sacar un central y poner un enganche a falta de 20’ para el final, en decisiones que fueron acertadas.
Sobre cómo encarar este momento de aquí en más, sostuvo: “Lo más grave es la posición en la que vamos, hay algo que nos está trancando, lo veía cuando era espectador e hincha, vamos a tratar de encontrarle la vuelta para que los futbolistas jueguen con las piernas más libres. Antes del clásico empieza la Copa Uruguay, y da un cupo para la Copa Libertadores”.
Carreño habló del mercado sobre el que admitió pedir “un extremo en una charla con Vairo, pero sin dar nombres, no sé quién llegará, no sé el nombre” y, por último, puso la mira en el clásico y sobre todo en Leonel Jaime, el destacado de Peñarol: “Está jugando muy bien, se adaptó muy rápido al fútbol uruguayo; tendremos cuidado como ellos también lo tendrán”.