Un nuevo aire. Eso es lo que vino a buscar Dylan Gissi que, como River Plate, busca resurgir. El defensor argentino de 34 años llegó al Darsenero tras un paso por Atlanta y por Arsenal y eligió Montevideo para empezar otra etapa en su carrera. “Estoy muy contento por conocer un país, una liga y gente nueva. Súper agradable todo el mundo y siempre dispuestos a hacerme sentir cómodo. Es un desafío diferente”, contó en diálogo con Ovación.
La llegada se dio en un momento justo para volver a enfocarse. “En Arsenal se dieron situaciones puntuales que ya quedaron en el pasado. Ahora es dar vuelta la página y arrancar con este desafío que es cuesta arriba, pero lindo, ¡con muchas ganas!”, reconoció.
El cambio de aire también tiene que ver con dejar atrás una mala experiencia en Atlanta, donde sus declaraciones sobre un caso de incentivación, para ganar un partido, lo dejaron fuera del plantel. “Ya quedó atrás, no voy a andar revolviendo mierda porque no viene al caso. Son cosas superadas, pasan por algo y de todo hay que aprender. Si te estancás con cosas así en la mente y en el cuerpo, no dejás entrar cosas nuevas y yo estoy vibrando en otra sintonía. Desde este lugar, súper tranquilo”.
En Montevideo parece haber encontrado lo que buscaba. “La gente es súper amable, se vive a un ritmo mucho más tranquilo que en Buenos Aires y el club me abrió los brazos de una manera súper agradable. Los chicos del club ‘te paso a buscar, te llevo, te traigo’ porque al principio estaba sin auto. Lo valoro un montón”.
El defensor llega a un plantel joven y en un contexto desafiante, con River obligado a escaparle al descenso. “Es la vida misma. Vamos a afrontar una situación de lucha, de dejar la vida y no solo por nosotros, sino por toda la estructura del club y sus trabajadores. Hay que pensar en todos ellos al salir a la cancha. Veo a unos chicos con unas condiciones de la puta madre y desde mi experiencia voy a aportar mi granito de arena. Me tocó jugar dos descensos en Argentina y por suerte se nos dio. En esta situación, es cometer la menor cantidad de errores posibles”.
En River se encontró con Julio Ribas y sobre los apodos dice que “es algo lindo, porque te acercan a la persona”. El Gladiador aún no le puso uno pero a Gissi le recuerdan cuando inició en Estudiantes de La Plata y estaban la “Brujita” Verón, “Chapu” Braña o la “Gata” Fernández. “Julio es un apasionado. Vive, respira, come fútbol y transmite eso a diario. El tema actitudinal tiene que estar siempre. Lo veo súper enérgico y con mucha valentía de sacar esto adelante”.
"Compartí con muchos uruguayos", comentó Gissi que fue compañero en Unión de Santiago Mele y Diego Polenta. El arquero lo felicitó en Instagram por su llegada, también su compatriota Fernando Elizari, ex Defensor, con quien jugó en Defensa y Justicia, pero fue el ex Danubio Nicolás Blandi que facilitó su llegada a River. "Fue el nexo para contactarme con una persona que le ofreció mi perfil a River, interesó y acá estamos. Yo tenía ganas de un desafío nuevo, quería ponerme a tiro porque la salida de Arsenal fue hace dos meses y tenía la necesidad y las ganas de sumarme a un equipo en pretemporada. Trate de poner todo de mi y el club también, fue todo muy genuino", reconoció el argentino.
El recorrido de Dylan tiene capítulos que lo marcaron, como su paso por el Pincha y el recuerdo de Alejandro Sabella, quien lo hizo debutar. “Un profesor. Me subió a primera y me hizo firmar contrato. Era de esas personas que hablaba y no necesitaba levantar la voz: no volaba una mosca, todo el mundo prestaba atención y aprendía”. También le dejó huella Eduardo “Chacho” Coudet en Rosario Central, con quien llegó a una final ante River Plate. “Es un técnico que te marca desde la actitud y el orden táctico”.
Su padre Oscar fue futbolista y su madre nadadora profesional; no sorprende que Dylan, sus hermanas y su hermano se hayan dedicado al fútbol. Kevin, delantero, pasó por Rampla Juniors y Fénix y la ilusión de compartir vestuario sigue intacta. “Es un sueño pendiente jugar con mi hermano. Estoy seguro de que lo vamos a cumplir, no sé ni cuándo ni dónde, pero lo vamos a cumplir”.
Gissi reconoce que “el fútbol estuvo siempre desde la cuna”. Incluso jugó en la selección juvenil de Suiza. “Siempre lo tomé como un premio al día a día. Que te llamen, te paguen el pasaje, llegás y tenés los botines, la ropa… vos decís ‘esto está bueno, vamos a seguir rompiéndonos el lomo’”.
Hoy su presente lo encuentra en Montevideo, enfocado en River y en lo que vendrá, pero también mirando a futuro. “Apunto a jugar cuatro o cinco años más, pero estoy haciendo cursos de economía para tener más noción para cuando deje de jugar. En un mundo que busca resultados rápidos, el fútbol te enseña que nada es de un día para el otro. Ese fuego que llevamos adentro te da armas para afrontar la vida en lo que sea”.