"Con Paolo parecía que jugábamos hace 8 años"

| "Estuve para poner pie firme, marcar y hacer la mía", dijo el zaguero sobre su actuación

IGNACIO QUARTINO

Diego Lugano logró en una semana lo que a muchos jugadores les costó no menos de una Eliminatoria entera: ganarse el puesto en la selección. O al menos "colmar las expectativas con un buen debut", como el propio Lugano señaló ni bien salió del vestuario de Uruguay.

Así, con una humildad poco común, el zaguero definió su estreno en la selección mayor, que seguramente quedará marcado como uno de los días más importantes de su carrera deportiva.

—Hace una semana, ¿te imaginabas titular en la selección contra Paraguay?

—¿La verdad? No. Antes de empezar la semana pensaba que iba a estar apoyando al grupo y que iba a estar a la expectativa de lo que sucediera en el partido. De ahí a estar de titular en un partido tan importante no me lo esperaba. Igual, desde el día que llegué, me propuse estar aquí dentro. Se ve que el técnico vio esa actitud y hoy le respondí a su confianza en un tiempo tan difícil y delicado de la selección.

—¿Sentís que te ganaste el puesto?

—Para nada. Simplemente siento que colmé la expectativa de la gente que confió en mí.

—¿Cuánto tuvo que ver este tiempo?

—Mucho y por eso le estoy muy agradecido a Sao Paulo que me permitió venir a Montevideo una semana antes. Esto fue fundamental para que hoy haya sido titular. Por eso, no tengo mejor forma de agradecerle al club que viajando mañana por la mañana (hoy) para jugar un partido importantísimo el sábado por el torneo local.

—¿Cómo fue la convivencia en la cancha con tus compañeros de la selección?

—Muy buena. Con Paolo, por ejemplo, parecía que jugábamos juntos desde hace ocho años y sin embargo lo conocí esta noche (ayer). Habla todo el tiempo, da indicaciones y transmite mucha tranquilidad en la cancha.

—Esa calma fue clave en un partido tan cerrado.

—Sí. Pero creo que en la cancha se notó que el que propuso fue Uruguay. El que buscó fue Uruguay. Por suerte no perdimos el orden que era lo más importante. Perder la calma en otros partidos fue el peor pecado que cometió Uruguay, pero esta vez mostró otra postura en la cancha. Mantuvimos la cabeza fría, el equilibrio. Así, el gol iba a llegar con seguridad.

—¿Qué hablaste con "Pipino" Cuevas y Cardozo en la cancha?

—No dio para hablar con el rival. Estuve para poner pie firme, marcar y hacer la mía.

Con esta receta, Lugano se convirtió en la figura del equipo celeste y en uno de los futuros bastiones de la defensa. Nada mal. Sobre todo, si se tiene en cuenta que lo logró en una semana.

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