La llegada de Leo Coelho a Peñarol fue una de las más polémicas de los últimos años en el mercado de pases del fútbol uruguayo sobre todo por el hecho de que ahora defiende el aurinegro luego de jugar en Nacional la pasada temporada.
Al brasileño, que tuvo minutos en los amistosos de pretemporada, le tocó ir desde el arranque en el debut oficial de Peñarol en el año 2023 ante Cerro y lo cierto es que cumplió con muy buena nota.
El aspecto positivo para Alfredo Arias es que además se entendió muy bien con Yonatthan Rak, su compañero de zaga, y que como aspecto clave el aurinegro mantuvo el arco en cero, más allá de que Cerro no fue un rival que complicó demasiado al mirasol en su última zona.
Con Coelho y con Rak, Peñarol gana dos futbolistas que pueden sacar la pelota bien dominada desde el fondo de la cancha y que además pueden explotar la velocidad de los atacantes.
De hecho, fue así que el aurinegro terminó gestando uno de los goles del triunfo ante el albiceleste en la tarde del sábado.
Un envío largo que nació en los pies de Leo Coelho puso a correr a Ignacio Laquintana a quien derribaron dentro del área para que Carlos Sánchez transformara el penal en gol y le diera la tranquilidad necesaria al mirasol en un partido que hasta ese gol no tenía cerrado.
Lo mismo se le vio intentar en más de una ocasión al zaguero que arribó a Peñarol desde Tijuana en julio del año pasado. En ocasiones con éxito y en otras no tanto.
De todas maneras, ambos suelen ser las primeras opciones de salida en cada saque de arco de Thiago Cardozo o también a quienes buscan los volantes al momento de estar presionados, sabiendo también lo que pueden aportar con su buen pie y los envíos largos antes mencionados.
Otro detalle importante es lo que gana Peñarol con dos futbolistas de muy buena estatura que no solo cooperan para despejar los centros que caigan al área mirasol, sino que también pueden ser peligrosos en el ataque gracias a sus 1.88 (Rak) y 1.89 (Coelho).
La intención de Arias es que junto a Cardozo formen un tridente fuerte y que desde allí Peñarol genere ataques que puedan repercutir en el área rival, así como también evitar aquellos que sean en contra.