IGNACIO QUARTINO
Quién dijo que en Cerro estaba todo perdido después de quedarse sin invicto contra Central Español? No señor, en el Cerro volvieron a recuperar la sonrisa. Menos mal que los hinchas habían guardado un poco de papel picado, un par de petardos y mucha ilusión, esperanzados en que su equipo volviera a recuperar la alegría para que la fiesta fuera completa.
Ayer, a falta de cuatro minutos para la finalización del encuentro, cuando los tres puntos estaban más que asegurados para el albiceleste, la comparsa de tambores entró a sonar en el Tróccoli y la hinchada de Cerro empezó —con razón— a celebrar por adelantado.
Porque el cierre fue lo más parecido a un partido de basketball cuando un equipo se impone con claridad sobre otro. Cuando lo único que se espera es el sonido de la chicharra para que finalice, porque no vale la pena seguir jugando.
Pues bien, eso fue lo que sucedió ayer con Cerro y Danubio. Claro, extrañó la manera con que el equipo de la franja regaló el partido. Bastaron dos jugadas de pelota quieta a los 10 y 23 minutos de juego, respectivamente, para que Ortega y Avero aprovecharan dos yerros enormes de la defensa danubiana para poner el 2 a 0 final.
Así de simple. El equipo de Gregorio cedió los tres puntos en bandeja y, lo que es peor, se quedó sin reacción. Estuvo muy lejos de ser aquel cuadro rebelde que le remontó un 0-2 a Peñarol cuatro fechas atrás. Danubio fue demasiado tibio, impreciso y hasta desprolijo. Tanto, que antes de la finalización de la primera etapa tuvo que poner a "Nacho" Gonzaléz en lugar de Barrionuevo, para que el enlace le diera un poco más de vida a Perrone y Juan Olivera que no les llegaba una sola pelota. Con la expulsión de Omar Pouso por una fuerte entrada a Damián Alvarez a los 40’ fue cartón lleno.
Nadie le pudo cambiar la cara a Danubio. No lo salvaba nadie. Ni Toro, ni el "Polillita", ni Mandrake. El equipo entró con el "balde" puesto y no se lo sacó hasta el final, mientras que Cerro jugaba a mantener la diferencia y, si había alguna posibilidad para mandarse al ataque, se mandaba, pero sin arriesgar demasiado.
Es que en el complemento, lo mejor que le podía pasar al albiceleste, pasó. Corrieron los minutos sin pena ni gloria, lo que lo dio tranquilidad al conjunto de Salomón. Los tres puntos estaban en casa y el segundo puesto del Torneo Apertura, asegurado.
Ortega tuvo una tarde redonda
CERRO. CONTRERAS: seguro. Todas las pelotas que llegaron a su arco fueron suyas. ROMERO: está pasando un muy buen momento, cuando se manda para arriba puede ser imparable. AVERO: lo suyo no es el gol, sin embargo ayer se anotó con uno, confirmando esa tendencia goleadora que tienen los defensores de Cerro desde que se inició el Apertura. MELO: disimuló con criterio la baja del venezolano Cichero. Otra confirmación del buen momento que atraviesa la zaga albiceleste. MARTINEZ: correcta actuación, más allá de alguna complicación que le ocasionó Perrone. OTERO: mucha marca y sacrificio. D. ALVAREZ: cumplió con creces. ORTEGA: además de poner el primer gol del partido, es de esos jugadores que no tienen mucho protagonismo en la cancha pero rinden un montón. G. PEREZ: igual que su compañero, le faltó el gol, nada más. CAÑARTE: no fue su tarde. TOYA: hizo sentir su altura en el área rival y arrastró marcas como loco. Así llegan los goles de su equipo. S. AlVAREZ: no desentonó. ORTIZ: le dio una pizca de vértigo al ataque de Cerro cuando el partido cayó en un bajón. C. GONZALEZ: entró al final.
DANUBIO. BARBAT: no tuvo nada feliz en los goles de Cerro. Formó parte del cúmulo de errores que cometió la defensa danubiana en ambas jugadas. SILVA: demasiado irregular. DE LOS SANTOS: demasiado lento. VIERA: hizo lo que pudo. LIMA: se durmió en el primer tanto de Cerro y después le costó despertarse. SOSA y ANCHEN: alternaron buenas y malas. POUSO: se hizo expulsar y complicó comprometió aún más a su equipo. BARRIONUEVO: no pudo convertirse en la manija de Danubio y fue sustituido antes del final del primer tiempo. OLIVERA: le hicieron un penal que Prudente no vio. Nada más. PERRONE: complicó con su rebeldía. GONZALEZ: intentó hacer jugar a su equipo, pero no pudo. TORO: jugó el mejor partido desde que llegó a Danubio, le faltó el gol. DA SILVA: entró al final.
curva torcida
PREOCUPADO El presidente de Danubio, Fernando Nodar, pese a manifestar su preocupación por el momento que atraviesa su equipo, señaló que la directiva todavía no cuestionó la continuidad de Gregorio Pérez al frente del primer equipo de Danubio.
SALUDO Sebastián Alvarez tuvo la misma actitud que los jugadores de Peñarol que fueron dirigidos por Gregorio Pérez en la pasada temporada. Apenas culminó el encuentro, el volante de Cerro saludó a su ex entrenador y le dio palabras de apoyo por el difícil momento que actualmente vive en Danubio.
"TOPO" Guillermo Sanguinetti luego de ser el héroe del clásico platense con Gimnasia, aprovechó el receso en el fútbol argentino y concurrió al estadio Luis Tróccoli para observar el partido entre Cerro-Danubio. Su compañero de equipo y compatriota, Gonzalo Choy, que se formó en Cerro, también está en Montevideo pero no concurrió al Tróccoli para ver a su ex equipo.